La presencia de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en el primer día de apertura de la nueva calle Gran de Sant Andreu, todavía no concluida, no ha sido todo los buena que podía ser.

De hecho, no han sido pocos los vecinos de la zona que han quedado muy desilusionados después de comprobar como se ha echado a perder la oportunidad de hacer de la calle un paseo bonito y seguro para los vecinos de la zona y los paseantes.

Y eso que, según se afirma desde el equipo de gobierno del distrito de Sant Andreu, el proyecto se ha elaborado con la colaboración de las entidades sociales para garantizar la accesibilidad universal a todos los vecinos, además de las aportaciones que han hecho entidades como la ONCE.

PELIGROSO PARA LOS NIÑOS

La calle se ha sometido, además, a una prueba de fuego. La presencia de decenas de niños que han salido a la calle para disfrutar y participar en la fiesta de carnaval ha permitido comprobar si el diseño de la nueva calle era adecuado para los más pequeños. La opinión mayoritaria de los vecinos ha sido que no, que algunos de los elementos que se han colocado suponen un serio peligro para la seguridad de los más pequeños.

Además, estos elementos se ha situado en la zona peatonal. Se trata tanto de las jardineras de las aceras como de las barras de hierro que se han colocado para separar las zonas en las que se colocarán las zonas verdes Muchos han sido los padres que han visto el peligro que eso supone de que un niño vaya corriendo y se tropiece con estas barras o vaya corriendo, se tropiece y se golpee con este elemento del mobiliario urbano.

ASPECTO SUCIO

Otra de las quejas se ha centrado en la elección del pavimento de las aceras, que algunos de los paseantes han afirmado que les ha producido una sensación suciedad. Y eso que era el día del estreno