El Ayuntamiento de Barcelona ha borrado definitivamente del callejero la avenida de Borbó, en el distrito de Nou Barris. Desde ahora, la vía se llama avenida del Quinze en recuerdo a cómo se conocía popularmente el cruce del paseo de Maragall con la avenida de Borbó. El acto ha contado con la presencia de los regidores de Barcelona en Comú Janet Sanz y Gerardo Pisarello.

En ese emplazamiento estuvo entre los años 1901 y 1965 la parada del tranvía número 46, cuyo billete costaba 15 céntimos, ha recordado el vicepresidente de la asociación de vecinos de Vilapicina i Torre Llobeta, Xavier Juanto, que ha impulsado el cambio tras recoger 1.500 firmas. El cambio fue avalado con los votos a favor del PDeCAT, Barcelona en Comú y ERC, una mayoría suficiente.

La avenida de Borbó, que fue bautizada así en 1942 por el régimen franquista, no es la primera calle o plaza con nombre o referencia monárquica que desaparece de la ciudad. Colau inició el mandato retirando el busto del rey emérito Joan Carles I del Salón de Plenos del Ayuntamiento y desde entonces el espacio no exhibe ninguna imagen del monarca de España -Felipe VI- pese a la existencia de una sentencia judicial que le obliga a ello, aunque no es firme y ha sido recurrida, dice el Ayuntamiento.

ADIÓS A JOAN CARLES I

Este mandato, el Ayuntamiento también ha cambiado los nombres de la plaza de Joan Carles I -en la confluencia de la Diagonal con el paseo de Gràcia- por el de plaza de los Cinc d'Oros, y los jardines del Príncep de Girona, conocidos como los cuarteles de la calle de Lepant, que ahora se denominan jardines del Baix Guinardó.

Además, el próximo 24 de marzo, la avenida del Príncep d'Astúries, que parte los distritos de Gràcia y Sarrià-Sant Gervasi, también desaparecerá y pasará a denominarse Riera de Cassoles. El nombre quiere recuperar el trazado de una riera que coincidía con la actual avenida. La calle ya se llamó así con anterioridad y el cambio lo impulsó a finales de 2015 la plataforma Riera de Cassoles.