El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Monte, junto a la propiedad donde residen las misioneras seglares en calle Xuclà de Barcelona / FOTOMONTAJE DE CG
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Monte, junto a la propiedad donde residen las misioneras seglares en calle Xuclà de Barcelona / FOTOMONTAJE DE CG

Especulación salvaje: Desahucian un convento para hacer pisos de lujo en El Raval

El arzobispo de Oviedo envía a la calle a 13 monjas dedicadas a la beneficencia para y vende un convento barcelonés a un fondo buitre para construir viviendas de lujo

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Periodista

Nuevo caso de especulación salvaje de Barcelona que mancha a la Iglésia Católica. La venta a un fondo buitre de un convento de finales del siglo XIX ha originado el desahucio de monjas, enfermos y ancianos en el barrio de El Raval de Barcelona.

Se trata del convento, de unos 3.000 m2, localizado en la calle de Xuclà 19, en el distrito de Ciutat Vella, un edificio que el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha vendido a un fondo buitre y que se enfrenta, el próximo mes de octubre, a su derribo para construir sobre él edificios de viviendas de lujo, relatan a Metrópoli fuentes vecinales.

En el convento vivían 13 monjas, una pequeña hermandad de hermanas que gestionaba de forma totalmente gratuita y altruista una residencia para enfermos, pobres y ancianos, así como un banco de alimentos que se sostenía a través de donaciones desinteresadas. Las mismas fuentes relatan que el arzobispo, quien estuvo estrechamente vinculado a la banca antes de ordenarse como sacerdote, al ver que las monjas no querían abandonar el inmueble, las amenazó con la excomunión.

Finalmente, el edificio ha sido desahuciado, enviando a las monjas a la calle, así como a todos aquellos enfermos, pobres y ancianos que también residían allí.

EL AYUNTAMIENTO, INMÓVIL

Denuncian que el Ayuntamiento de Barcelona, al que señalan de cómplice, no ha hecho nada para impedir el desahucio y que ha argumentado que tenían las manos atadas al "no ser una familia". En la misma línea, relatan que no se está protegiendo el inmueble, que reúne los requisitos para ser reconocido como patrimonio de la ciudad.

En esa línea, solicitan al Ayuntamiento que declare el convento como edificio protegido para evitar su demolición, dando una oportunidad a las monjas para que continúen desarrollando su actividad solidaria tal y como han hecho durante los casi últimos 35 años.

UNA OPERACIÓN DE CLAROSCUROS

El edificio ya fue adquirido hace décadas por las monjas junto a otra congregación pero, al estar a nombre de la Iglésia Católica, Sanz Montes ha podido venderlo al fondo en lo que supone uno de los casos de apropiación y especulación más salvajes de Barcelona de los últimos años.

El inmueble fue vendido por tres millones de euros, aunque su valor está tasado en los seis millones, explican a este medio. También sospechan de posibles actos fraudulentos acometidos durante la operación.

Las monjas, por el momento, residen en un piso cercano al convento. Duermen sobre el suelo porque, aseguran, tuvieron 15 minutos para desalojar y ni los colchones se pudieron llevar y se duchan en el piso de una vecina que se lo permite. No obstante, el inmueble en el que residen también fue vendido por el arzobispo, por lo que próximamente estas mujeres, dedicadas a la beneficencia durante casi cuatro décadas, se quedarán en la calle.

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