Si alguna vez has visitado Italia, seguro que has terminado con la sensación de haber comido platos incapaces de reproducirse de nuevo. Pese a que en España existen multitud de restaurantes especializados en comida italiana, la realidad es que ninguno de ellos llega a replicar de manera exacta el sabor de los platos típicos de la región mediterránea. O, al menos, hasta hace no mucho tiempo era así. No en vano, la realidad ha cambiado. Gracias a la apertura del Raffaelli Ristorante, uno de los mejores italianos que podemos encontrar actualmente en la ciudad de Barcelona

Es el barrio de Gracia, concretamente la calle Lluis Antúnez, el lugar que acoge esta nueva propuesta que pretende impactar de lleno en todos los enamorados de la gastronomía italiana. Heredando gran parte de las recetas de sus antepasados, los dueños del local se han propuesta replicar platos tradicionales en un espacio en el que hasta el más mínimo detalle está planificado para perseguir un único objetivo: llevar al comensal a un viaje de cientos de kilómetros sin salir del corazón de la ciudad. 

UN ESPACIO DIVIDIDO EN TRES SALAS

El espacio interior del local se encuentra dividido en tres salas diferentes. La sala Gioia, la más tradicional de las tres, en la que se puede ser espectador de lujo del proceso de cocción de cada uno de sus platos, gracias a la cocina abierta. La sala Viola, la más íntima de todas, especialmente pensada para los acontecimientos que requieren de un extra de privacidad, como una reunión familiar o una cena en pareja. Y por último, llama la atención un altillo, que está especialmente pensado para las reuniones privadas que requieren de un ambiente íntimo. Ya sea a nivel de negocios o en el plano familiar. 

UNA CARTA MUY VARIADA

Nos encontramos ante uno de los restaurantes italianos con una carta más completa. Es el caso de la pasta fatta in casa, su gran especialidad, elaborada de manera tradicional con una receta típica del interior de Italia.

Sin embargo, con muchas más las propuestas que centran toda la atención, como las pizzas fritas, la burrata, su selección de quesos, su gran variedad de pastas caseras o la inmensa carta de postres artesanales.