Que el PSC no se lo va a poner fácil a Colau después de la ruptura del pacto de gobierno en Barcelona ya salta a la vista. Por si quedaba algún resquicio de duda, el primer secretario de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, ha aprovechado la primera ocasión que se le ha puesto a tiro para lanzar una andanada a la línea de flotación de la líder de los comunes y su entorno, que llevan meses alentando la turismofobia y culpando al turismo de todos los males de la ciudad. “Yo soy de los que quiero que vengan turistas a Barcelona, pero no todo el mundo quiere”, .ha dejado caer, en clara alusión a Colau, durante la conferencia-coloquio que ha pronunciado en el Círculo Ecuestre.

El dirigente socialista ha hecho un alto en su parlamento -de elevada carga política- para agradecer al todavía segundo teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni (PSC), que pese al golpe bajo que ha supuesto el fin del acuerdo de gobierno en el consistorio barcelonés, se haya mantenido firme con sus obligaciones. En concreto, Iceta ha aplaudido al edil que se haya comprometido “a seguir defendiendo la candidatura de Barcelona como Agencia Europea del Medicamento (EMA)”.

Iceta, que ha convertido su conferencia casi en un acto de campaña para avanzar los puntos clave del programa con el que se va a presentar a las elecciones del 21-D, ha desempolvado uno de los viejos eslóganes del exalcalde socialista Pascual Maragall para definir su propuesta política: “Lo que es bueno para Barcelona es bueno para Catalunya y lo que que es bueno para Catalunya es bueno para España”. E incluso se ha atrevido a darle la vuelta al lema y ha esbozado un “lo que es bueno para España es bueno para Cataluña, y lo que es bueno para Cataluña es bueno para Barcelona”.

El presidenciable del PSC ha provechado la presencia de numerosos empresarios barceloneses en en el Círculo Ecuestre para pedirles que “favorezcan que el 21-D todos los trabajadores vayan a votar”. “Hagan lo que sea necesario: cambiar los turnos, negociar con los sindicatos, lo que sea, porque queremos una participación del 85% porque son unas elecciones que marcarán el futuro de todos”, les ha rogado.

Pero el de Iceta no ha sido el único dardo envenenado que se ha lanzado la alcaldesa. Los grupos municipales y metropolitanos de Ciutadans y del PP le han reprochado que rompa con el PSC en el ayuntamiento pero “mantenga el pacto de gobierno con los socialistas en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB)”. La presidenta del Grupo Municipal de Cs, Carina Mejías, tras achacar a Colau que “lleve la inestabilidad a Barcelona pero mantenga su cuota de poder” metropolitana, ha pedido un intercambio de papeles entre los socialistas y los comunes en el AMB: “Espero que el PSC eche a los comunes, que están en minoría y se acabe de una vez con el reparto de sillas”, ha reclamado Mejías. Por su parte, el presidente del Grupo Popular, Alberto Fernández Diaz, ha recriminado a Colau que “le aplica al PSC el artículo 155 solo en la minoría municipal y no en la mayoría metropolitana”.