El alcalde accidental de Barcelona, Jaume Collboni, ha afirmado este martes que la CUP ha pasado "una línea roja que nunca debe cruzarse en democracia" al negarse a condenar la violencia en relación al ataque a un Bus Turístico por parte de la organización juvenil Arran. De hecho, Collboni se ha mostrado muy crítico con "esta posición que tiene la CUP de no condenar la violencia, sea del tipo que sea", ante la cual ha exigido tolerancia cero.

"Me parece gravísimo que en una ciudad democrática y abierta como Barcelona se sea connivente o se toleren actos de violencia", ha dicho, recordando que ayer exigió a la CUP que condenara explícitamente los actos de violencia. Su petición, ha lamentado Collboni, no ha sido atendida: "No sólo no ha sido así sino que más bien se han reafirmado, lo cual me parece gravísimo", un parecer que considera que no sólo suscribe el Ayuntamiento sino la mayoría de barceloneses.

EL AYUNTAMIENTO YA HA DENUNCIADO EL ATAQUE

Collboni cree que se debe "velar para que la convivencia en la ciudad funcione y se respeten las leyes democráticas más esenciales". Además, ya ha anunciado que el Ayuntamiento ha presentado denuncia sobre el vandalismo en el Bus Turístic y ahora queda "con tranquilidad, dejar que la policía haga su trabajo y averiguar quiénes son los autores materiales".

"Estos señores deben saber que tanto los Mossos d'Esquadra como la Guàrdia Urbana van a estar muy encima de estas actuaciones. Saben y tienen que saber que se van a encontrar con el Ayuntamiento de Barcelona, el gobierno de Catalunya y evidentemente con la justicia si sigue por ese camino", ha advertido.