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¿Qué harías si fueras un estudiante universitario estadounidense y, tras los duros exámenes, tuvieras vacaciones todo el mes de enero? Un grupo de alumnos del Massachusetts Institute of Technology (MIT) ha elegido un plan sorprendente: usar estas semanas libres para dar clases de asignaturas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en escuelas de secundaria de todo el mundo. 

Gracias a un acuerdo entre EduCaixa y el programa MISTI, Allegra Berger (20 años), Skylar Gordon (18) y Zion Moore (20), entre otros 10 estudiantes, han pasado unas semanas en España no solo enseñando a sus alumnos el método educativo STEM que imparten en el MIT, sino aprendiendo de su experiencia docente y de una gran aventura fuera de su país.

LA GENERACIÓN QUE CAMBIARÁ EL MUNDO

“Es raro tener vacaciones y pasarlas dando clases, ¿verdad?”, bromea Zion. “Pero es algo que disfruto haciendo. Porque sé que mis alumnos, que tienen solo tres años menos que yo, son la generación que puede cambiar el mundo de forma única. Y enseñarles STEM es darles las herramientas para que puedan hacerlo”.

“Yo les estoy enseñando robótica, física, tecnología, ciencia del mundo moderno…”, explica Skylar. “Aunque no quieras trabajar en nada relacionado, ser capaz de aprender y trabajar a partir del método educativo STEM es una habilidad increíble para resolver problemas en el mundo actual”.

Dos estudiantes del MIT que han viajado a España
Dos estudiantes del MIT que han viajado a España

ENSEÑAR A EXPERIMENTAR

Por su parte, Allegra les imparte física y biología: “aunque lo más importante que les estoy enseñando es a colaborar, que tras cada pregunta que les hago dediquen unos minutos a intercambiar sus opiniones y a aprender los unos de los otros, como nos enseñan en el MIT”. “No solo se trata de impartir teoría, sino también de experimentar”, matiza Zion, que les acaba de dar clases de física sobre caída libre de los objetos lanzando pelotas de fútbol y tenis por el aula. “Es genial porque, al haber tan poca diferencia de edad, se atreven a preguntarte más, y el clima de trabajo es fantástico”, asegura.

Estos nuevos profesores reconocen que las STEM pueden ser tan apasionantes como difíciles, pero saben bien cómo animar a sus alumnos. Así, mientras Allegra se esfuerza en transmitirles que hay que tomárselo como un reto y disfrutarlo, y espera “ser una inspiración para la próxima generación de ingenieras químicas, que aún son minoría”, Zion les recuerda que el esfuerzo vale la pena porque serán “capaces de crear cosas que ahora nos parecen increíbles”.

DAR, RECIBIR Y APRENDER

Pero lo mejor de este intercambio entre el MISTI y EduCaixa, que también aúnan esfuerzos en el programa STEAM x Change, es que todas las partes dan y reciben; enseñan y aprenden a la vez. “Yo les enseño a atreverse con la tecnología, a creer en ellos mismos y a soñar con ir a una universidad grande, pero sin duda también estoy aprendiendo mucho, sobre la cultura local y sobre mí misma. ¡Es la primera vez que salgo de Estados Unidos!”, confiesa Skylar.

“Lo que intento que aprendan de mí es que equivocarse está bien, porque aprendes de tus errores y creces. Es más, si no te equivocas, te estancas”, insiste Zion.

“Y lo que yo me llevo de ellos es la experiencia como docente, qué funciona en una clase y qué no, además de haber aprendido de la relación entre los alumnos y sus profesores en España, mucho menos formal que en EE. UU., lo que en mi opinión juega a favor de la receptividad de los alumnos y la efectividad de la enseñanza”.

VIVENCIAS MUY POSITIVAS

Llegados a los últimos días de sus vacaciones, Allegra, Skylar y Zion ya tienen claro que la experiencia ha sido del todo positiva: destacan la gran utilidad del intercambio cultural, la buena experiencia con la ciudad, sus familias de acogida y todas las personas que han conocido, y el interesante aprendizaje de nuevas formas de enseñar. “¡Solo me arrepiento de no haber venido el año pasado!”, asegura Skylar.

No volverán a sus casas con fotos de playas paradisíacas o grandes parques de atracciones, pero sí sabiendo que un poco de España se va a Estados Unidos y un poco de Estados Unidos se queda para siempre en España.