Si por algo se caracteriza la gastronomía gallega es por la calidad que destilan todos sus productos. Sin embargo, cuando viajar al norte de España a disfrutar de algunos de sus platos más conocidos no es una opción, son muchos los restaurantes que deciden asentarse en las principales ciudades españolas.

Es el caso de Barcelona. La capital catalana alberga una gran oferta de restaurantes de todo tipo, con especial presencia de todos aquellos especializados en la gastronomía gallega, como por ejemplo los que se detallan a continuación.

ESCAIRÓN

En Poble Sec se encuentra uno de los locales más míticos de la capital catalana. Y no lo es por casualidad, ya que todos los productos de Escairón son llevados hasta Barcelona cada día desde las mejores zonas de Galicia. El buen precio de los mismos, unido a su buen servicio, hace que sea bastante habitual encontrar largas colas a sus puertas con clientes esperando para encontrar una mesa libre.

El local está especializado principalmente en carnes y postres típicos, pero no es lo único. Cuenta con una amplia carta de productos de la zona que harán las delicias de los amantes de la gastronomía. 

CASA DE TAPAS CAÑOTA

Sin dejar de lado el barrio de Poble Sec, es obligatoria la parada en la Casa de Tapas Cañota. Es uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad, especialmente por los amantes del pescado y del marisco.

Está ubicado en la calle Lleida, 7 y ofrece un menú a un precio muy contenido. Esto, unido al buen ambiente que se respira en su interior y a la calidad de los productos, hacen del establecimiento una de las paradas obligatorias en cualquier visita a la ciudad de Barcelona.

O MEU LAR

Hay que desplazarse hasta el barrio de Sants para encontrar otro de los nombres propios de la gastronomía gallega asentada en la Ciudad Condal. O Meu Lar, ubicado en la calle Margarit, 24, está especializado en carnes a la brasa, con una de las cartas más amplias de la capital. Destaca también su amplia oferta de cocidos, mariscadas y diferentes postres caseros, dispuestos a satisfacer los paladares más exigentes.