El Real Club de Polo de Barcelona proyecta en sus terrenos de la zona de Diagonal de Barcelona uno de los gimnasios más grandes de Barcelona. La nueva superficie tendrá entre 4.500 y 5.000 metros cuadrados de extensión. Para ello, prevé una obra que ensanchará el edificio que alberga la tribuna principal y convertirá esta estructura en salas de actividad física.

En la actualidad, el gimnasio está en el subterráneo del edificio ya existente, pero la remodelación permitirá construir una piscina de 25 metros, una zona de aquagym, salas para actividades dirigidas, salones de máquinas y de cintas para realizar deportes aeróbicos y anaeróbicos. El salto cuantitativo será inconmensurable, ya que en la actualidad dispone de sólo 400 metros cuadrados de gimnasio con máquinas para ejercicios de musculación o trabajo cardiovascular, además de otros 200 metros para actividades dirigidas. También tiene piscina interior, jacuzzy, dos saunas, un baño de vapor, duchas especiales con multichorros y una sala de relax.

35 ENTRENADORES

“El club tiene 10.900 socios y queremos darles un servicio transversal a todos ellos”, explican fuentes de la institución, considerada la segunda de Barcelona. En el Club de Polo se practican cinco modalidades de deportes: tiene 3 campos de hockey hierba; 21 pistas de pádel, 40 pistas de tenis y un campo de hípica que fue subsede olímpica, además de las actividades de polo, del que se celebran dos torneos anuales clásicos del calendario, en mayo y octubre. El hecho de ser la segunda institución en tamaño de Cataluña tiene simplemente efectos a nivel institucional, ya que le confiere ventajas protocolarias frente a otros clubs o instituciones deportivas.

El futuro macrogimnasio dará ocupación a unas 35 personas, casi todas ellas entrenadores personales, que además de hacer seguimiento del socio que contrate el servicio individual también dirigirán las actividades físicas colectivas.

SE MANTIENEN LAS LÍNEAS CLÁSICAS

El entorno de las 20 hectáreas que ocupan sus instalaciones apenas variará tras la remodelación. “La superficie práctica de la tribuna será la misma, aunque es posible que incluso aumenten algo las localidades, pero se mantendrán las líneas clásicas de la actual construcción. Lo único que la diferenciará de su actual aspecto es que las localidades pueden quedar un poco más cerca de las pistas”, añaden las fuentes.

Una fuente de la institución recalca que la nueva estructura “le dará más prestancia al Club de Polo. En estos momentos, pensamos que es una instalación necesaria y una oferta más que le damos a nuestros socios”.

CONDICIONADOS POR EL CSIO

Las obras no podrán comenzar antes del otoño próximo, ya que las instalaciones han de estar a punto para albergar el Concurso de Saltos Internacional (CSIO), el evento hípico más importante del mundo, que tendrá lugar el primer fin de semana de octubre (en el 2020, comenzará el jueves 1 de octubre y finalizará el domingo 4 de octubre). A partir de entonces, el club dispondrá de aproximadamente un año para realizar las modificaciones pertinentes en sus instalaciones. “Necesitamos la grada para las competiciones de este año. Lo que esperamos es que finalice el CSIO y tener a punto de nuevo la tribuna para la competición del año que viene”, explica una fuente de la entidad a Metrópoli Abierta.

El coste total de la obra superará los cuatro millones de euros, aunque todo saldrá de la caja del club. “El club tiene recursos suficientes para valerse por sí solo. No pediremos financiación para la obra, porque prácticamente ya tenemos ahorrado el coste de la remodelación. Por tanto, iremos a pulmón, sin endeudarnos ni pedir ayuda económica”, explican las fuentes citadas.