Aunque parezca mentira -o todo lo contrario- las playas de Barcelona están cada verano menos llenas. Según datos aportados este jueves por el propio Ayuntamiento, desde 2016 hasta 2018 se ha perdido casi un millón de usuarios (895.000 concretamente).

La información la ha dado a conocer el consistorio en el balance oficial de la temporada de este año, en el que destaca que playas como las de San Sebastià, la Barceloneta o el Somorrostro, masificadas años atrás, han estado 'menos saturadas' este verano pasado.

El Ayuntamiento atribuye el descenso de bañistas especialmente a la lluvia y al mal tiempo, en general. Otros datos aportados por el consistorio son que el nuevo servicio de 'baño asistido' en la playa de Llevant ha permitido realizar un total de 2.846 asistencias adicionales y, por otra parte, los usuarios encuestados en 2018 han puntuado globalmente las playas con un 7,3 sobre 10.

Según el consistorio, y dando la vuelta a lo que sugieren los datos, la redistribución de usuarios entre las playas ha permitido contener la saturación en las playas de poniente (San Sebastià, San Miquel, Barceloneta y Somorrostro).

Según el Ayuntamiento, el nuevo Programa de Acción de Playas se ha consolidado como "una herramienta eficaz para la gestión de las playas, integrando el disfrute de la ciudadanía, el espacio natural y la función de protección de las playas".

Otro dato a tener en cuenta es que se han recogido 855.660 kg de residuos, equivalentes a una generación promedio de 0,22kg de residuos por usuario, un 16% menos que en el año 2016.