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Los vecinos de la zona de ocio del Port Olímpic han pasado otro verano como los anteriores. Noches de calor, ruido, molestias y poco dormir. Están hartos y cansados. Y quieren que el Ayuntamiento haga todo lo posible para exigir a los locales de ocio que se encuentran en la zona que cumplan con la legislación vigente.

Las quejas de los vecinos provienen sobre todo del ruido que generan las personas que acuden a las diferentes discotecas que se encuentran en la zona. Los horarios de estos locales de ocio suelen alargarse durante buena parte de la noche y los siete días de la semana. El ruido que se generan en el barrio es muy molesto para los vecinos, que pierden horas de sueño y descanso con todo lo que ello supone.

El presidente de la Asociación de Vecinos de la Vila Olímpica, Jordi Giró, asegura que le han pedido en reiteradas ocasiones a los responsables del Ayuntamiento que tomen medidas para acabar con esta situación. “Nos hemos quejado en reiteradas ocasiones. Y lo único que pedimos esque se haga cumplir la reglamentación.”. Aunque reconoce que ahora el ruido ha disminuido “sobre todo porque la temporada alta se ha acabado y viene menos gente”, teme que cuando vuelva el buen tiempo la situación se repita de nuevo.

PROYECTO DE REFORMA

Precisamente, este es uno de los principales aspectos que los vecinos de la Vila Olímpica quieren que quede bien delimitado en el acuerdo que se está gestando entre los diferentes actores implicados en el proyecto de reforma del Port Olímpic. Aunque no se podrá llevar a efecto hasta que en 2020 expiren las actuales concesiones de los locales de ocio de la zona, los vecinos quieren que los nuevos locales se destinen no solo a negocios de restauración.

“Nosotros queremos que el Port se abra más a las familias, que se aproveche la cercanía del mar para potenciar negocios y actividades que tengan que ver con el deporte y la náutica para toda la familia”, afirma Giró. “Y también queremos que se pongan en marcha espacios en los que se puedan enseñar oficios relacionados con el sector náutico”.

Respecto al hecho de que en la zona continúe habiendo locales de ocio, Giró considera que “lo más importante es que en el futuro no haya la concentración que hay ahora. Y, sobre todo, que se respete la legislación y los horarios establecidos. Si eso se hiciera ahora se acabaría con muchos de los problemas que tenemos en esta zona”.

El presidente de la Asociación de Vecinos de la Vila Olímpica confía en que los acuerdos que se alcancen en la comisión que está estudiando el futuro de los locales se mantengan aunque cambie el equipo de gobierno en el Ayuntamiento. “En las comisiones que están estudiando el futuro del Port Olímpic están representadas todas las instituciones que tiene algo que ver con el Port Olímpic, por lo que esperamos que los acuerdos se mantengan. Sabemos que las concesiones acaban en 2020, así que habrá que esperar a que se acabe de negociar todos los aspectos para ver qué es lo que finalmente se puede hacer”.