Suelen pasar desapercibidas a menos que uno vaya perdido, pero cuando Google Maps empieza a fallarnos, ellas siempre están allí. Son esas placas que presiden las calles de la ciudad desde la altura los muros e indican a los transeuntes mucho más que el punto dónde se encuentran. Y es que el nomenclator barcelonés alberga auténticas pepitas de oro a las que no prestamos demasiada atención. Los más curiosiosos pueden consultar el origen de los nombres de las vías que bautizan la capital en el Diccionari Nomenclàtor de les vies públiques de Barcelona. Aquí, algunos de los más sorprendentes.  

-CARRER JA-HI-SOM
Esta calle se encuentra subiendo a pie a Vallvidrera -por el atajo- cuando se llega a un punto donde la gente exclama "ja-hi-som!" (¡Ya hemos llegado!). Va desde el atajo de Vallvidrera hasta el funicular. Se ha llamado así toda la vida.

-CARRER DEL MALCUINAT 
Esta calle estaba cubierta y conducía del Palau Reial a Santa Maria del Mar. El baldaquín que protegía la vía permitía instalar venta y entre la oferta a consumir en esta vía estaba plato típico a base de menudillos cocidos denominado malcuinat.

-CARRER DEL FOC FOLLET Y CARRER DE LA FORMIGA
Se atribuyó este nombre a la calle en memoria del título de un drama de Ignasi Iglésias escrito en 1899. La calle desemboca en el Carrer de la Formiga, que tambié hace referencia a un monólogo del mismo escritor.

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-CARRER DEL PERILL
Nombre proveniente de la peligrosidad que suponía transitar por esta calle, por los baches y hoyos en el suelo y por la falta de iluminación nocturna. Originariamente, parece que el nombre de la calle fue "del Pelegrí" (que se transformó en "peligro") por Pelegrí Viladiu, fabricante textil.

-PLAÇA DEL DUBTE
Es tan corta que la única duda sería considerarla calle. Según Joan Amades, el nombre provendría de una fuente de agua que había en la calle: tres campesinos de las huertas de San Antonio se disputaban el origen del chorro de aquella fuente que según cada uno de ellos era el mismo que el de la vena de agua que pasaba por debajo de su huerto y que extraía su noria. Como no se ponían de acuerdo, hicieron diversas pruebas sin llegar a establecer la procedencia y bautizaron la fuente con el nombre de la "duda".

-CARRER DE L'AMARGOR

Calle situada en antiguos terrenos del marqués de Castellbell y posteriormente de Francesc Trinxant i Morera, cerca de la calle del Sospir. Le fue otorgado el nombre para recordar uno de los episodios de la Pasión de Jesucristo. Hace alusión, en efecto, al camino que hizo Jesús llevando la cruz desde Jerusalén al Calvario, recordando el momento en que se encuentran Madre e Hijo en una calle del Tránsito, que el pueblo nombró de la Amargura.

UN NOMENCLATOR PARA AMIGOS Y ENAMORADOS

-CARRER DELS PETONS
Calle sin salida, y durante cierto tiempo oscura. Es posible que el pueblo le diera el nombre porque era adecuado para las efusiones emotivas de los enamorados; también es posible que el nombre provenga de un personaje con nombre Joan Pontons que en el año 1651 vivía en el Portal Nou, y a quien el pueblo cambió irónicamente el nombre por el de "Petons". La leyenda dice que en este lugar los condenados a muerte de la cercana Ciudadela estaban autorizados a despedirse de sus familiares.

-CARRER DELS ENAMORATS
Calle trazada sobre el antiguo "camí dels Enamorats", camino que conducía de Sant Martí a Barcelona, que había adoptado el nombre del Torrent dels Enamorats. El dato más antiguo que conocemos en lo que se refiere a este nombre es una casa mencionada en el año 1698 llamada "casa dels enamorats".

-CARRER DE L'AMOR

En junio de 1908 fue presentado por Jaume Duran i Torelló el proyecto de urbanización de los terrenos en el paraje de la Clota. La aprobación implicaba también la de los nombres de las calles propuestas por la propiedad. Fue Joan Duran i Pujades, bisabuelo del anterior y que murió en el año 1842, quien compró los terrenos que eran de la heredad Casa Mas, antes conocida por "Alemany", de superficie 3,48 hectáreas.

-CARRER DELS AMICS
Se desconoce el origen o motivo del nombre. Podría referirse a los vínculos de amistad que unirían los propietarios de los terrenos interesados en su urbanización.