Desde lo alto de una de las montañas más importantes de la Ciudad Condal hasta en la terraza de un céntrico comercial, la ciudad de Barcelona ofrece a sus visitantes diferentes puntos estratégicos para disfrutar de las mejores vistas con las que despedirse de los últimos días del verano.

Descubrir la ciudad a vista de pájaro siempre ha sido la oportunidad perfecta para conocer una nueva dimensión de la capital catalana.

LOS BÚNKERS DEL CARMEL

El gran atractivo de búnkers del Carmel es que todavía no es uno de los miradores más conocidos de la ciudad de Barcelona. Por lo que ofrece unas vistas de la capital catalana en un ambiente tranquilo y sosegado, sin la presenta de cientos de turistas a su alrededor.

Especialmente durante la puesta de sol, es posible disfrutar de una de las mejores instantáneas que puede regalarnos la ciudad. Es importante conocer que no existe una parada de metro cercana y que hay que afrontar un buen desnivel hasta llegar a su punto más alto. Sin embargo, las vistas harán que el esfuerzo bien valga la pena. 

CENTRO COMERCIAL LAS ARENAS

En Plaza España se encuentra uno de los centros comerciales más conocidos de la ciudad. Más que por la cantidad de tiendas que concentra en su interior, por las vistas que ofrece en el anillo situado en su última planta.

Hay dos opciones para subir. Por el ascensor que se encuentra en uno de los laterales del edificio, que tiene un coste de un euro, o bien por el interior del propio centro comercial, cuyo coste es gratuito. Además, en esa misma planta se encuentran una gran cantidad de restaurantes en los que poder disfrutar de sus amplias cartas con la ciudad de Barcelona como telón de fondo.

MUSEO NACIONAL DE ARTE DE CATALUÑA

Muy próximo al anterior se encuentra el Museo Nacional de Arte de Cataluña y pese a que es conocido por las obras que acoge en su interior, el mirador que se encuentra en el exterior es una buena razón para visitarlo, mostrando una fantástica perspectiva de Plaza España.

Al igual que en el anterior caso, existen dos opciones. O disfrutar de las vistas desde el exterior del museo, de carácter completamente gratuito, o pagar la entrada al interior del recinto y admirar una perspectiva única desde la terraza.