Cuando el verano está a punto de llegar, es momento de disfrutar de las diferentes playas y calas que ofrece la costa catalana. Pese a que Barcelona alberga una buena cantidad de zonas de costa, muy próximas a la ciudad, también hay una importante oferta de calas cercanas a la costa barcelonesa dignas de visitar.

Estos lugares son la opción perfecta para disfrutar de una jornada de descanso, por lo que repasamos algunos de los rincones más desconocidos de la provincia en busca de los mejores lugares para descansar y desconectar de la rutina diaria tomando el sol y pegándose un buen chapuzón.

CALA PORTALÓ

Probablemente sea uno de los lugares que más belleza desprende de la zona de Cadaqués. La cala Portaló es uno de los entornos naturales que más merece la pena visitar en este lugar.

Acceder a ella no es precisamente sencillo. Y es que está rodeada de una gran cantidad de rocas, acantilados y diferentes caminos empedrados que no son fáciles de superar. Sin embargo, la tranquilidad que se respira hacen de esta zona una de los mejores para disfrutar de un día de relax.

Cala Portaló
Cala Portaló

CALA AIGUABLAVA

Los interesados en conocer las mejores calas de la costa catalana tienen en Begur una parada obligatoria. Y es que la cala Aiguablava es uno de los mejores escenarios para dar la bienvenida al verano

Está situada a poco más de una hora del centro de la ciudad de Barcelona, pero el recorrido merecerá (y mucho) la pena. Aiguabrava no es el único lugar destacable en la Costa Brava, también lo es el resto de playas que conforman la completa oferta de parajes paradisiacos de la zona.

Cala Aiguablava
Cala Aiguablava

CALA DEL CASTELL

En Palamós se ubica la cala del Castell, un escenario idílico propio de regiones que están a miles de kilómetros de la costa mediterránea. Destaca el agua, completamente cristalina y verde, además de la fina arena que asume todo el protagonismo y que invita a estar en ella durante una buena cantidad de horas.

A nivel de extensión no cuenta con una zona muy amplia, por lo que si estás interesado en conocerla es mejor que no esperes a los meses de julio y agosto, pues lo más probable es que no haya ni un solo metro cuadrado libre. 

Cala Castell
Cala del Castell