La bautizada como Manzana de la Discordia hace referencia al conjunto de edificios modernistas que Barcelona tiene integrados bajo una misma fachada. Se compone por la Casa Batlló, construida por Antoni Gaudí. La Casa Amatller, obra de Josep Puig i Cadafach. Y, por último, la Casa Lleó Morera, de Lluís Domènech i Montaner. Los tres edificios compiten a nivel de belleza por ver cuál de ellos es considerado más bello para los visitantes de la ciudad. 

Son muchos los habitantes de la capital catalana que afirman que, además de por su belleza, la notoriedad que ha alcanzado la Casa Batlló en la ciudad de Barcelona bien merece la pena una distinción. Sin embargo, la realidad es que las opiniones son muy dispares cuando se trata de destacar uno de estos lugares emblemáticos por encima del resto.

UNA ODA A LA MITOLOGÍA GRIEGA

El nombre de Manzana de la Discordia hace referencia a uno de los hechos más conocidos de la mitología griega. Concretamente fue la boda entre Peleo y Tetis, en la que habían sido invitados todos los dioses, a excepción de Eris, la diosa de la Discordia. Que, pese a no tener invitación, decidió presentarse en la celebración con una manzana de color dorado con la palabra Kallisti escrita sobre ella, que en castellano significa “A la más bella”. En el momento de dar el regalo, fueron varias las diosas que se pelearon por obtener la manzana, que finalmente fue asignada a Afrodita.

Ocurre algo similar al episodio que se vive entre los números 25 y 42 de Passeig de Gràcia. En el que tantos los arquitectos que se dedicaron a la construcción de estos tres edificios, como los habitantes que le dan vida, se encuentran en una constante lucha por escoger cuál de ellos es el más bello de la ciudad. En cualquier caso, si hay algo que se ha convertido en una realidad, es que la conocida como Manzana de la Discordia conforma una de las manzanas que desprende una mayor belleza en toda la ciudad de Barcelona.