Una persona sin techo, de 30 años, sufrió el pasado mes de marzo una paliza en la plaza de Catalunya, donde vivía con sus dos perros. El joven era toxicómano y tras el ataque que recibió fue ingresado en un par de ocasiones. El hombre acabó muriendo, días después, en la unidad de cuidados intensivos del Hospital del Mar

La agresión a F., inicial de la persona fallecida, no es un caso aislado en Barcelona. El director de Arrels Fundació, Ferran Busquets, afirma que tres de cada 10 personas que viven en la calle en la capital catalana han sufrido algún tipo de ataque los últimos seis meses. La cifra aumenta a cuatro de cada 10 en el caso de mujeres, y se dispara a seis de cada 10 en el caso de la gente "más vulnerable" que pernocta en la calle. Son toxicómanos, gente enferma y ancianos.

El tipo de agresiones varía en función de las personas, pero los robos, las patadas y puñetazos y las agresiones sexuales a mujeres son habituales. Uno de los motivos de los ataques a las personas sin techo "es que saben que no denunciarán", explica Busquets. La intención es que en un futuro próximo, las entidades sociales puedan acompañar a los agredidos a denunciar.

En el caso de F., un juzgado de Barcelona ha abierto dligencias para intentar descubrir quién o quiénes le agredieron. La autopsia no ha sido concluyente y no se puede asegurar que las heridas recibidas fueran el motivo de la muerte del joven, que tenía una salud muy fragil.