En estas fechas, nada apetece más que un desayuno o una buena merienda en un espacio calentito. Cuando hablamos de estas comidas, mandan unos buenos churros mojados en un espeso chocolate caliente. ¿Apetece verdad? Para garantizar que hincáis el diente solo a los mejores ejemplares de Barcelona, aquí va el ranking de las 6 mejores churrerías de la ciudad, sean de espíritu tradicional o más innovadoras, no os perdáis estas direcciones maestras en la materia.

LA INSTITUCIÓN: LA PALLARESA

¿Acaso conocéis a un solo barcelonés que no haya pisado nunca la famosísima granja La Pallaresa de la calle de Petritxol? Son generaciones y generaciones (desde el año 1947) de habitantes que han pasado por esta cafetería donde las meriendas son un vicio gracias a su enooooorme taza de denso chocolate caliente recubierto de una magistral capa de nata montada casera (el ‘suís’ de toda la vida) y su platillo de churros. Estos son perfectos: poco grasos, finos, crujientes y azucarados al punto. ¿El secreto? Hay tanta rotación (se venden como churros, nunca mejor dicho) que se preparan continuamente, así que son recién hechos. 

Churros de La Pallaresa
La Pallaresa. C/ Petritxol, 11

 

EL MÁS MODERNO: COMAXURROS

Hace ya unos años que la ciudad fue el escenario de toda una revolución en el universo churrero. En un sector en el que reinaban locales populares y que poco tenían que ver con la palabra ‘fashion’, llegaba una churrería de aires cool y ‘arty’ que prometía churros delicatesen e innovaciones propias del siglo XXI. Fue una idea de los dueños de la histórica pastelería Canal, en la calle de Muntaner, que, ya se ha convertido en una referencia en la ciudad. El secreto de sus churros de 10, es que están fritos al momento en aceite de oliva virgen extra. Además de la versión clásica, tienen otras opciones como los rellenos de crema, de castaña con cacao, recubiertos de chocolate o los ya más conceptuales churritos bravos (con salsa brava que se venden por encargo); los de jamón y salmorejo, y los de sobrasada, miel y queso.

churros de Comaxurro
Comaxurros. C/ Muntaner, 562

 

EL ESTAND DE BARRIO: XURRERIA TRÉBOL

Un clásico para los vecinos del barrio de Gràcia. Es un local de toda la vida, con mural costumbrista, que despacha churros a porrillo además de otras especialidades fritas como chuchos, patatas fritas 'home made', buñuelos y croquetas caseras. En cuanto a churros, los hay naturales, rellenos con dulce de leche, chocolate o crema, además de rarezas como los de frankfurt. Se compran en papelinas y se zampan de camino o calentitos bajo la manta. Otro plus: están abiertos por la tarde y a primera hora de la madrugada. Ideal, pues, para reponer fuerzas tras una noche de marcha.

churro de Xurreria Trébol
Xurreria Trébol. C/ Còrsega, 341

 

EL REY DEL 'STREED FOOD': CHURERRÍA ÁNGELS

Cuando decimos churros, no hay más nada más representativo que aquellos camiones blancuchos aparcados en esquinas de barrios de los que emanan mucho humo y olor a fritanga. Lo que hoy llamamos, como buenos modernos, ‘food truck’ siempre ha copado los rincones de barrio para despachar desayunos y meriendas a sus clientes. Del camión Churrería Àngels, ubicado en Sarrià, salen algunos de los mejores ejemplares de Barcelona. 

Churrería Ángels
Churrería Ángels. Via Augusta, 339

 

A DISFRUTAR DE UN AMBIENTE DIVERTIDO: LA NENA

Churros y chocolate a la taza, binomio perfectamente ejecutado en La Nena. Junto a un entorno simpático, ‘kid-friendly’ y muy acogedor, ello seguramente explica por qué este pequeño establecimiento de Gràcia siempre está animado. 

Chocolate con churros de La Nena
La Nena. C/ Ramon y Cajal, 36

 

ARTESANOS: SAN ROMÁN

Hace medio siglo que, cada día de la semana de 8.00 a 22.00 horas, el aceite (de cacahuete, por favor) hierve sin parar en San Román. Aquí se elaboran de forma totalmente artesanal churros frescos, perfectamente crujientes y ligeros (solo en apariencia). Los mejores, sin duda, son los recubiertos de chocolate negro. Los fines de semana y festivos completan el escaparate unas espectaculares porras, buñuelos y chuchos. Solo os faltará pedir un chocolate a la taza y te saldrá un “¡yummmmy!” de lo más auténtico. 

Churros de San Roman
San Román. C/ Consell de Cent, 111