La Taberna Marcelino fue pionero en la restauración de la nueva plaza del Sol de Gracia. Tras 30 años de servicio ininterrumpido, la taberna clásica gallega cerró y se traspasó para, 20 años después, volver a las manos de la familia propietaria y brillar de nuevo con una propuesta que recuerda. No es nuevo, no es viejo, es la eternidad de un local que ha sabido volver para reivindicar barrio.

El llamado ahora Marcelino 1968 abrió sus puertas en febrero en formato de bar-restaurante y con una cocina renovada a base de tapas elaboradas y clásicas utilizando productos de proximidad, construyendo –como ellos mismos definen- una auténtica “cocina de barrio”. La propuesta se completa con una cuidada propuesta de vinos para tapear cuando quieras, pues cocina y bar están abiertos todo el día, todos los días del año.

Para evidenciar la nueva oferta, a la que ha acompañado una reforma en la estética de local, ahora mismo está disponible en carta este aguacate relleno de yema de huevo semi cuajado con fondo de crema de cherry y crujiente de jamón ibérico. Un plato, una tapa sana y nada aburrida, una muestra de cocina local e internacional. Los clásicos no pueden morir nunca. No les dejemos hacerlo.

 

Plaça del Sol, 2

Aguacate relleno de yema de huevo semi cuajado con fondo de crema de cherry y crujiente de jamón ibérico / MARCELINO 1968
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Aguacate relleno de yema de huevo semi cuajado con fondo de crema de cherry y crujiente de jamón ibérico / MARCELINO 1968