Los restaurantes Mala Hierba, en el distrito de Gracia; Cinco Hermanos, en Nou Barris, y Bendita Helena, en Les Corts, han sido reconocidos con los primeros Premios Barcelona Restauración que el Ayuntamiento ha creado para reconocer y poner en valor la restauración de los barrios y su contribución a la cohesión de la ciudad. Este lunes, en la Antigua Fàbrica Damm, se entregaron los galardones y se reunió buena parte de la restauración base de la ciudad, “la que hace barrio, la que integra y acoge”, comentó el conductor de la gala y cocinero Isma Prados. Benditos premios.

Unos premios “de ciudad” que nacieron en 2016 en una medida de gobierno del Consistorio para reconocer el trabajo de los restauradores de la ciudad. De aquellos barros estos lodos, y este lunes –dos años más tarde- se entregaron los primeros premios divididos en tres categorías: "Calidad gastronómica", "Integración en el barrio" y "Local notorio o innovador".

Tras un proceso de selección por parte de técnicos de distrito y diversas entidades representativas del tejido de la ciudad –entre ellos, el Gremi de Restauració-, se escogieron tres locales por distrito. Siguiendo el orden de las categorías, los finalistas fueron, en el Eixample, La Foga, Mian y Rosie’s Good Things; en Les Corts, Atenea, La Riera y Bendita Helena; en Gràcia, Mala Hierba, Sporting y La Torreta de Gràcia; en Sants-Montjuïc, Bar Bodega Bartolí, L’Anxoveta de Sants y Bodega Monumental; en Horta-Guinardó, La Cuineta Guinardó, Ginesta y Des Tapa’t; en Nou Barris, La Esquinica, Cinco Hermanos y Txapeldun Egarri; en Sant Andreu, La Cuineta de l’Angelica, Santana y Can Roca; en Ciutat Vella, un Sagardi, Bidasoa y Norai; en Sant Martí, Sant Martí Restaurant, Juncà y Els Tres Porquets, y en Sarrià-Sant Gervasi, La Xarxa, Casa Joana y Bambarol.

Finalmente, en "Calidad gastronómica" se llevó el premio el restaurante Mala Hierba. El antiguo Cada Fausto del Carmel lo consiguió por haber dado la vuelta con respeto a su propuesta de barrio y “por trabajar el producto de proximidad en una cocina sencilla, fresca y de mercado”. En "Integración en el barrio" lo consiguió el local Cinco Hermanos, “un referente cohesionador de Nou Barris”, y en "Local notorio o innovador", Bendita Helena, un bar abierto en 2016 en la calle Galileu “con una propuesta diferente, basada en la fórmula -confort food- que pretende volver a la cocina de las abuelas”.

“Un honor y placer recibir este galardón, un reconocimiento para seguir trabajando, un espaldarazo importante para un negocio como el nuestro, de barrio y de atención medida al vecino”, comenta Valerie Ramos, la propietaria de Bendita Helena. Es lo que tienen estos premios, las estrellas Michelin de barrio. Misma felicidad, mayor respeto.

Los Premios Barcelona Restauración pretenden repetirse anualmente y convertirse en faro del sector. Este año, el jurado estaba formado por el gerente del Instituto Municipal de Mercados de Barcelona, Máximo López; el presidente del Gremio de Restauración de Barcelona, Pere Chías; la consultora independiente Eva Ballarín; la secretaria portavoz de la Junta de paradistas del Mercado Vall d'Hebron, Nuria Pedro; y la directora general de Barcelona Centro de Diseño, Isabel Roig. En 2019, volverá éste u otro jurado, pero volverá los premios. Se lo merece la ciudad, sus restauradores y su gente.

El sector de la restauración de Barcelona cuenta con más de 9.300 establecimientos y una facturación anual de 2.700 millones de euros y es uno de los sectores fundamentales para la vida cotidiana y para la actividad económica de la ciudad.

Valerie Ramos, de Bendita Helena, recoge el galardón
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Valerie Ramos, de Bendita Helena, recoge el galardón