El mejor tributo al bar de toda la vida, a las raciones, a las tapas, a los bocadillos. Bar Bodega Can Ros lleva desde 1971 surtiendo a vecinos y amigos desde una barra universal. Tan buen oficio le han hecho valedor del título de mejor bocadillo de albóndigas de Barcelona, título oficioso que, no obstante, no puede discutirse.

Es Carolina, la cocinera, la que produce diariamente esas creaciones que han encandilado a los vecinos del Camp d’en Grassot. Entra pan y pan rústico, instalan una cantidad abundante de albóndigas de carne de ternera y de cerdo cortadas por la mitad en un bocadillo del que producen 1.000 unidades a la semana. Prueba de una excelencia que traspasa.

Pero Can Ros es mucho más que un bocadillo. Es un bar de barrio de tapas mediterráneas, desde clásicas como la ensaladilla rusa y las patatas bravas hasta tortillas –a tener en cuenta la de patatas con cebolla y la de alcachofas- y raciones de pulpo y bacalao. Otra virtud lo hace diferente, sus pantagruélicos desayunos.

Bar de barrio universal. Y a dos pasos de Joanic. Gracia no es solo Verdi y propuestas internacionales.

Roger de Flor, 303