Jueves, 23 de diciembre de 2019, hacia las 10.00 horas. Por primera vez en días, ya no llueve en Barcelona, pero los efectos del temporal Gloria han dejado las playas llenas de destrozos y suciedad. El restaurante Barcelona Beach Club, situado en el espigón de Bac de Roda, entre las playas de la Mar Bella y la Nova Mar Bella, ha sido el que se ha llevado la peor parte.

El Beach Club, totalmente destrozado / JORDI SUBIRANA
El Beach Club, totalmente destrozado / JORDI SUBIRANA

Destrozos en el restaurante Beach Club / JORDI SUBIRANA
Destrozos en el restaurante Beach Club / JORDI SUBIRANA

El local ha quedado totalmente destrozado por las olas, con los cristales rotos, las mesas y los sillas por los suelos, los parasoles y las cortinas rasgadas y el interior lleno de arena y piedras. La Guardia Urbana ha vallado con una cinta los accesos, pero el peligro de robo es evidente. Entrar no supone ningún problema. Detrás del establecimiento se agolpan decenas de cajas de refrescos y otras bebidas, y el mobiliario y otros enseres que hay dentro están a merced de cualquiera.

CIENTOS DE RAMAS Y TRONCOS

En comparación con otros puntos de la costa catalana o española, los estragos en las playas de Barcelona no han sido han sido tan importantes. Solo unos pocos kilómetros más al norte, el temporal partió en dos el puente del Petroli de Badalona, un símbolo de la ciudad. Uno de los efectos peores en Barcelona es que el agua se ha tragado literalmente buena parte de las playas, como la de la Mar Bella, y difícilmente, las zonas estarán listas para la próxima temporada. Otro de los problemas que ha generado el temporal es que las playas están llenas de suciedad, objetos de todo tipo y cientos de ramas y troncos empujados por la fuerza del mar.   

Este viernes, la alcaldesa Ada Colau se ha acercado a la zona de playas para conocer de primera mano los efectos del temporal. Según las primeras estimaciones económicas, los daños en la ciudad ascienden a 12 millones de euros. "Pero, probablemente, el coste será mayor", ha subrayado. Solo reponer y arreglar la arena que se ha tragado el agua costará unos tres millones de euros. Según Colau, el conjunto de las playas han perdido el 33% de la arena. 

Los entornos de la playa de la Base Náutica Municipal en la Mar Bella, este jueves / JORDI SUBIRANA
Los entornos de la Base Náutica Municipal, llenos de suciedad / JORDI SUBIRANA

Suciedad junto a la Mar Bella / JORDI SUBIRANA
Suciedad junto a la Mar Bella / JORDI SUBIRANA

LA MAR BELLA, UN 44% MENOS DE ARENA

Los entornos de la Base Náutica Municipal de la Mar Bella es otra de las zonas más afectadas. Este jueves por la mañana, los servicios municipales trabajaban a destajo para limpiar la zona. Algunos puntos seguían anegados por el agua y la entrada del equipamiento deportivo estaba lleno de objetos y suciedad arrastrados por el agua. En esta playa, el agua se ha comido el 44% de la arena.

También la playa del Somorrostro, frente de las discotecas de Opium y Pachá, presentaba un estado lamentable. Hasta un trozo de una barca destrozada por el temporal había llegado hasta la arena, y diversos salvavidas. Mientras los servicios municipales aceleraban la limpieza, los restaurantes intentaban recuperar la normalidad. Hacia las 13.00 horas, la mayoría de locales tenían las mesas preparadas, aunque la mayoría de establecimientos estaban vacíos.


Un trozo de barca, en la playa del Somorrostro / JORDI SUBIRANA
Un trozo de barca, en la playa del Somorrostro / JORDI SUBIRANA

La zona del paseo, debajo del Hospital del Mar, lleno de arena / JORDI SUBIRANA
La zona del paseo, debajo del Hospital del Mar, lleno de arena / JORDI SUBIRANA

Desde la playa de la Mar Bella hasta el centro meteorológico, a la altura de la calle de la Marina, los visitantes pueden desplazarse por el paseo superior o por el inferior, junto a las playas. Lo que es un paseo adoquinado, este jueves se había convertido en un paseo de arena y charcos. Lo mismo pasaba en la zona de playas que hay debajo del Hospital del Mar, en dirección a la Barceloneta.

Allí, los servicios del Club Natació Barceloneta urgían a sacar el agua que había entrado en sus locales. En el barrio marinero por antonomasia, la arena llegó hasta el paseo Marítim, aunque eso no era un obstáculo para que un vendedor ambulante no autorizado plantara una manta en el único trozo limpio que quedaba. Buena parte de la plaza de la Barceloneta se anegó de agua y arena y este jueves camiones y máquinas se afanaba para dejar la zona impoluta.

 Un mantero, en el paseo Marítim de la Barcelona lleno de arena / JORDI SUBIRANA
Un mantero, en el paseo Marítim de la Barceloneta lleno de arena / JORDI SUBIRANA

Trabajos en la plaza de la Barceloneta para achicar el agua / JORDI SUBIRANA
Trabajos en la plaza de la Barceloneta para achicar el agua / JORDI SUBIRANA

El paseo por el que se accede al Hotel Vela desde la Barceloneta el jueves fue cerrado por la Guardia Urbana. Sin embargo, a pesar de la que la zona estaba intransitable y llena de arena, eran muchos los que hacían caso omiso de la señalización. Los responsables del Vela también acordonaron el entorno del estalecimiento hotelero. A priori, el hotel no presentaba a simple vista destrozos de los desprendimientos que sufrió durante el temporal. El agua llegó hasta las terrazas de los bajos, que este jueves a mediodía trabajadoras del hotel y de los locales limpiaban. 

El acceso al paseo del Hotel Vela, cerrado / JORDI SUBIRANA
El acceso al paseo del Hotel Vela, cerrado / JORDI SUBIRANA

El entorno del Hotel Vela tras el paso del temporal, este jueves / JORDI SUBIRANA
El entorno del Hotel Vela tras el paso del temporal, este jueves / JORDI SUBIRANA