Barcelona es una de las ciudades españolas que más turistas recibe temporada tras temporada. Entre las muchas razones que provocan esta popularidad se encuentra su arquitectura, al nivel de las principales capitales mundiales. 

A continuación, una selección de los edificios que han convertido a Barcelona en uno de los referentes turísticos a nivel mundial. 

CASA BATLLÓ

Obra del arquitecto catalán Antoni Gaudí, la Casa Batlló es uno de los referentes del modernismo catalán. Inicialmente no tenía el mismo diseño con el que cuenta en la actualidad, y es que fue el propio Gaudí el encargado de reformar un edificio ya existente en la misma ubicación y elevar su belleza a un nivel superior. Hasta posicionarlo en lo que es actualmente.

Es un edifico cargado de simbología. Su fachada simboliza la lucha que Sant Jordi, patrón de la ciudad, realizó contra el famoso dragón, representado por las tejas de diferentes colores en forma de escamas. Todo un homenaje a la cultura histórica barcelonesa.

LA PEDRERA

Junto con el anterior, es uno de los grandes atractivos de Passeig de Gràcia. Su fachada es centro de una gran cantidad de turistas que se reúnen en torno a ella en busca de la foto perfecta. 

Además de por su fachada, si por algo destaca La Pedrera es por la terraza con la que cuenta en su último piso. Un espacio en el que sus chimeneas acaparan toda la atención. 

PALAU DE LA MÚSICA CATALANA

El Palau de la Música Catalana es otro de los edificios que más turistas congrega a su alrededor. Además de por la calidad de las actuaciones que acoge cada temporada, su exterior, de carácter modernista, actúa como un reclamo para los visitantes de la ciudad.

La estructura central de cristal, que irradia un arco de color en su incidencia con el sol es uno de los principales atractivos con los que cuenta. 

HOSPITAL DE SANT PAU

Obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, el Hospital de Sant Pau es una figura clave dentro de la ruta modernista que ofrece la ciudad. 

Fue construido a principios del Siglo XX y en el año 1997 fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO por la belleza artística que desprende el espacio, tanto en su exterior como en la zona interior del mismo.