ARCHIVADO EN:

El restaurante Disfrutar, ubicado en el 163 de la calle Villarroel, ha sido reconocido como el noveno mejor restaurante del mundo por la prestigiosa revista británica Restaurant. El proyecto culinario de los chefs Oriol Castro, Eduard Xatruch, y Mateu Casañas, formados en El Bulli de Ferran Adrià, acumula ya, en poco más de cuatro años de existencia, dos Estrellas Michelín y el premio al mejor nuevo restaurante de Europa, entre otros galardones.

“A todo el mundo le gusta que le reconozcan su trabajo, pero siempre hemos tenido claro que el reconocimiento que buscamos, y en esto somos un poco obsesivos, es el de nuestra clientela” – afirma Xatruch a este diario. – “Somos conscientes de que este año estamos en el número nueve, pero que el que viene podemos estar en el noventa o ni siquiera aparecer. Por eso, nos debemos al respeto de nuestros clientes y de nuestro equipo”.

APUESTA POR EL MENÚ DESGUSTACIÓN

Así, con el objetivo de centrarse en el disfrute de los comensales, nació Disfrutar en diciembre de 2014. “Decidimos apostar por el menú degustación, donde buscamos la sorpresa y el estímulo de las emociones” – explica Casañas. El precio de estos menús es de 150 o 190 euros y cada uno cuenta con una versión clásica y otra más vigente.

Sala blanca del restaurante Disfrutar / ADRIÀ GOULA

Sala blanca del restaurante Disfrutar / ADRIÀ GOULA

La influencia de El Bulli, donde trabajaron hasta su cierre en 2011, está presente en las creaciones de los chefs. “Nuestra experiencia en El Bulli es muy importante porque estamos donde estamos gracias a ella. Allí nos formamos como cocineros y como personas” – cuenta Castro – “Nos enseñaron la cocina creativa a máximo nivel, que es lo que hemos querido hacer en Disfrutar, empezando por Compartir”.

ESPÍRITU MEDITERRÁNEO

Y es que Disfrutar es el segundo proyecto de los chefs Xatruch, Castro y Casañas. En 2012, inauguraron su primer restaurante juntos en Cadaqués, Compartir. “Siempre habíamos tenido la espinita clavada de abrir nuestro propio negocio” - confiesa Casañas.

En cuanto a la oferta gastronómica de Compartir, es completamente distinta a la de Disfrutar en la forma, pese a que en ambos son fieles a su tradición mediterránea. “Queríamos hacer un restaurante más informal, pero cada vez fue a más. Principalmente, la comida se sirve en el centro de la mesa, para compartir, como dice el nombre” – cuenta Castro.

Canelón de atún con sabores mediterráneos del Compartir / FRANCESC GUILLAMET

Canelón de atún con sabores mediterráneos del Compartir / FRANCESC GUILLAMET

Su ubicación en el pueblo gerundense donde vivió Dalí, alejado de la cosmopolita Barcelona donde se encuentra Disfrutar, responde, entre a otras cosas, a una cuestión práctica: su cercanía geográfica a El Bulli, situado en Roses. ”Decidimos abrir Compartir en Cadaqués porque, aunque El Bulli estuviera cerrado, estábamos cien por cien dedicados a él desde un punto de vista más teórico, y la cercanía nos permitía hacer ambas cosas” – explica Casañas.

Terraza del Compartir / FRANCESC GUILLAMET

Terraza del Compartir / FRANCESC GUILLAMET

UNA COMIDA PARA RECORDAR

Dos años después y tras el éxito de Compartir, decidieron embarcarse en el ambicioso Disfrutar, que situaron en Barcelona para ampliar su público. “Somos conscientes de que Cadaqués es un lugar más aislado y estacional.” – explica Casañas – “Para un proyecto de esta envergadura necesitábamos un mercado mayor”.

En ambos restaurantes, el objetivo es el mismo: “Queremos transmitir lo que somos y de dónde venimos. Nuestra forma de expresarnos es cocinando y queremos que nuestros clientes nos conozcan a través de nuestra cocina.” – comenta Castro – “Queremos que no sea una comida normal y corriente que puedas comer cualquier día, sino que te aporte algo diferente y la recuerdes siempre”.

Pesto multiesférico del Disfrutar / FRANCESC GUILLAMET

Pesto multiesférico del Disfrutar / FRANCESC GUILLAMET

Sobre su futuro, los tres chefs son cautelosos: “Somos jóvenes y tenemos cuerda para rato, pero, pese a que podríamos hacer muchos proyectos, preferimos centrarnos en el día a día.” – aclara Xatruch – “Pensamos en nuevos proyectos que vemos que la clientela nos demanda, pero hasta que las cosas no estén más definidas y seguras, preferimos no anunciarlas”.