Tras estar los cinco últimos meses tapada por una lona que impedía poder disfrutar de todo su esplendor, Casa Batlló vuelve a lucir con todo lujo de detalles con motivo de la finalización del proceso de restauración al que estaba siendo sometido el edificio. Unas obras que, desde hacía dos años, habían asumido el protagonismo de una de las fachadas más icónicas de la Ciudad Condal.

Era la primera vez desde el año 2001 que el emblemático edificio se sometía a una restauración de tal calibre, en el que han intervenido hasta un total de profesionales de siete gremios diferentes. Para celebrarlo, hacemos una recopilación de algunas de las curiosidades que han hecho de este lugar una seña de identidad de la ciudad de Barcelona.

LAS CURIOSIDADES MÁS SORPRENDENTES DE CASA BATTLÓ

  • El alumno superó al maestro: Pese a que mucha gente lo desconoce, Casa Batlló no fue una obra de nueva construcción, sino que fue el propio Antoni Gaudí el arquitecto escogido para la reforma de un edificio que había sido construido previamente por Emilio Sala Cortés en el año 1877, antiguo profesor del catalán. 
  • Un enclave complicado: Casa Batlló comparte manzana con Casa Lleó Morera (Lluís Domènech i Montaner), Casa Mulleras (Enric Sagnier), Casa Bonet (Marcel·lià Coquilat) y Casa Amatller (Josep Puig i Cadafach). Pese a que esta concentración de edificios modernistas han situado a esta calle en una de las preferidas por turistas de todo el mundo, esta manzana se bautizó en su momento como 'La manzana de la discordia' a consecuencia de la rivalidad existente entre todos los arquitectos mencionados anteriormente.
  • Unos inicios complicados: A pesar de que actualmente nadie duda de la importancia que este edificio ha tenido en el modernismo a nivel mundial, la realidad es que no siempre ha sido así. Cuando la obra finalizó fue presentada a un concurso junto con Casa Bonaventura Ferrer de Pere Falqués, Casa Llorens de Josep Pérez Terraza y el Colegio Condal de Bonaventura Basseogoda i Amigó., declarándose vencedora esta última y dejando a la obra de Gaudí sin reconocimiento alguno
  • No todo es fachada: Aunque uno de los aspectos más admirados de Casa Batlló es su fachada, la realidad es que ésta no es la única obra de arte en la que Gaudí dejó su impronta. El mobiliario de su interior fue diseñado en su totalidad por él, por lo que aguarda una gran cantidad de objetos que conservan toda la personalidad del famoso arquitecto. 
  • Fachada ondulada: La fachada de Casa Battló tiene una serie de ondulaciones que están pensadas para transmitir la tranquilidad del mar, además de provocar un efecto estético muy especial.