Dónde: calle Enrique Granados, 68.

Cuándo: Hasta el 02 de marzo (todos los días menos los domingos de 11:00 a 19:00h).

Precio: gratuito.

Cinco mujeres danzando desnudas y cogidas de manos. Parece que están girando en el sentido de las agujas del reloj. Sus manos entrelazadas forman un corazón de lado. Se ve el cielo y las plantas, pero no sabemos donde están: el artista lo ha dejado a nuestra interpretación. Hay ritmo, hay baile, hay unidad y alegría, aunque a simple vista sus rostros no sonrían. De esta forma Henri Matisse (Francia, 1869) nos mostró el color en la pintura. Se trata de La Danza, una de sus obras más famosas.

Una selección de 20 grabados del artista francés --de casi medio siglo de su obra--, podrán disfrutarse en la galería Marlborough Barcelona hasta el 2 de marzo. La sala catalana presenta por primera vez una exposición individual exclusiva de las pinturas de Matisse, mejor conocido como el “Maestro del Color”.

EL MAESTRO DEL COLOR

Henri Matisse es considerado --junto a Pablo Picasso, su gran rival-- como uno de los grandes artistas del siglo XX, una referencia al momento de hablar de arte moderno. Utilizó el color libremente y de la forma más fluida y original para expresar sus emociones. El pintor realizó alrededor de 800 grabados, de colores vivos e intensos. Sus temas principales fueron la naturaleza muerta, el desnudo femenino, el paisaje y su propio estudio.

A su vez, Matisse es el máximo representante del fauvismo, una corriente artística no muy reconocida que nació de una influencia directa del impresionismo. El movimiento evitaba temas deprimentes, representaba situaciones alegres a través del uso de colores brillantes como el verde y el amarillo. Del mismo modo, el fauvismo se caracteriza por las pinceladas largas y trazos gruesos que dan una impresión de desorden y deformación.

MATISSE EN BARCELONA

La galería --en su sede de Nueva York-- homenajeó al artista francés en 2013 con una muestra de 80 obras de su trabajo litográfico. Ahora Marlborough Barcelona presenta por primera vez una exposición individual que solo se centra en la obra gráfica de Matisse, se llama Matisse Prints. En ella se exponen 20 grabados de aguafuertes, aguatintas, litografías y punta seca.

Del mismo modo, la galería ha destacado que se trata de una exposición muy personal, pues la realización de grabados actuaban para él como una especie de bálsamo que le calmaba y le ayudaban a expresar su sensibilidad.