ARCHIVADO EN:

Risas. Y risas de nuevo. La comedia Ben-Hur propone una vuelta de tuerca al Imperio Romano contando la versión de la historia entre dos amigos, Judá y Messala, que nunca salió a la luz. Dejando de lado la crucifixión de Cristo, podría equipararse a La vida de Brian de los Monty Phyton, aunque en versión teatral y con guiños a la actualidad: con reivindicación feminista, con fake news de por medio, con mucha pluma y... humor, un humor finísimo que atrapa de principio a fin.

Ben-Hur ha saltado del cine a las tablas, y lo ha hecho con clase. Tras el éxito logrado en la 64ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, la parodia se ha instalado ya en el Teatro Coliseum de Barcelona hasta el 17 de marzo. La compañía Nancho Novo e Yllana ha sido la encargada de adaptar este texto al lenguaje teatral, con acertadas elipsis, “un caballo que el teatro conoce muy bien”.

LA INCORPORACIÓN DEL TEATROMASCOPE

Además de la sublime interpretación de los actores Agustín Jiménez, María Lanau, Richard Collins-Moore, Elena Lombao, Víctor Massán y Fael García –que encarnan a multitud de personajes– la obra tiene un valor añadido. Esta guinda en el pastel la pone el teatromascope, un formato que integra el decorado en una proyección audiovisual. Los actores se sumergen en la pantalla y, como si se tratara de un juego de realidad virtual, interactúan con su entorno dejando boquiabierto al público: la épica historia Ben-Hur (1959) contada con la misma tensión narrativa y acción cinematográfica.

No falta el feedback con los espectadores. “Me pierdo porque todas las dunas se parecen”, dice uno de los Reyes Magos tocando las calvas de un par de señores en el patio de butacas. El público se troncha. “Los del Río sí que son hispanos de verdad”, suelta otro. Los personajes, cada uno con su marcada forma de ser, se hacen querer. Tanto que los presentes se involucran en una (desternillante) versión de We Will Rock You de Queen pero cantando “rema, rema, Roma”.

Una de las escenas de 'Ben-Hur' en el Teatro Coliseum de Barcelona / DAVID RUANO
Una de las escenas de 'Ben-Hur' en el Teatro Coliseum de Barcelona / DAVID RUANO

Al fin y al cabo, Ben-Hur expone otra “versión de los hechos” más irónica y sexual, dando voz a gays, mujeres silenciadas a lo largo de la historia, a ángeles, e incluso al público. Y, con la denuncia como telón de fondo, Nancho Novo e Yllana zanjan la historia con una inquietante reflexión. ¿Y si todo lo que habéis visto es mentira? ¿Y si ni nada de esto ha pasado en realidad? Pues, por si acaso, “desconfiad”. Y, de mí, por si acaso, también.