Un patricio romano parte a Hispania (sin destino) para combatir. Con esta premisa nos presenta S. B. Francisco su novela Una oveja para Trebopala –con la que quedó entre los finalistas del Premio Planeta en 2008– que ahora ha visto la luz. Nos situamos en Hispania, dos siglos antes del nacimiento de Cristo, cuando “aún no existía el sentimiento patriótico”, pero sí había “un componente religioso”.

El protagonista Aurelio Rutilio Rufo, próximo al círculo de Escipión, se adentra en el terreno sin romanizar de Viriato y Numancia. A través de su insólita mirada, el lector descubre el día a día de lusitanos y celtíberos durante el período más apasionante de su historia. En su aventura se mezcla con comerciantes viajeros, con guerreros o con legionarios instruidos por maestros griegos y conoce a los druidas. También entra en escena Lubba, hija de los sabios y los salvajes, que compartirá con Aurelio momentos únicos.

ESTÁ DISPONIBLE YA EN FORMATO DIGITAL

S. B. Francisco lleva escribiendo desde hace mucho –mucho– tiempo. Aunque se dedica a la publicidad, siempre ha encontrado huecos para dar rienda suelta a su inspiración y forjar historias de todo tipo. “Parece que ahora ha llegado mi momento”, dice emocionado en una entrevista con Metrópoli Abierta. El libro, que está disponible en formato digital (eBook), está resultando un éxito de ventas. Además, ya tiene entre manos otra novela que verá la luz próximamente.

“¿Cómo era el ser humano antes de Cristo?”, se pregunta el autor en el libro que nos concierne. Para resolver la incógnita, redundó en la etimología de palabras como Numancia, que proviene de Numen y que en latín significa “alma, espíritu”. Con esta hipótesis se lanza.

CAMPAMENTOS ALREDEDOR DE UN PUNTO SAGRADO

“Me puse a investigar y descubrí que los celtas montaban sus campamentos alrededor de un punto sagrado”, comenta. En otras palabras: había unos ritos. “Toda la documentación histórica la extraemos a través de los restos arqueológicos”, sigue contado. “Pero a diferencia de lo que sucedió con Julio César, en Hispania no hubo nadie que documentara la organización de la vida”, añade. Es por eso que la novela histórica ahonda en posibilidades todavía poco exploradas.

Francisco explicando el origen del título de 'Una oveja para Trebopala' / HUGO FERNÁNDEZ
Francisco explicando el origen del título de 'Una oveja para Trebopala' / HUGO FERNÁNDEZ

En la historia ambientada en la época romana aparecen curiosidades como, por ejemplo, el origen de expresiones que forman parte del imaginario colectivo. Es el caso de la cigüeña que trae a los niños. No le va a la zaga el título de este libro que hace referencia a la religión. “Una oveja para Trebopala es el inicio de una oración céltica inscrita en una piedra que se encontró en Cabeço das Fráguas”, detalla Francisco. “Estos dioses que se mencionan, como Trebopala, son los que aparecen en el libro”, concluye entusiasmado.