Aunque dicen que la primera impresión es la que cuenta, no siempre hay que dejarse llevar por la llamada sabiduría popular. Y si no, basta con detenerse frente al número 40 de la Rambla. Nadie diría que tras ese edificio regio y envuelto en un halo algo nostálgico y decadente se encuentra uno de los hoteles más legendarios de la ciudad: el Hotel Cuatro Naciones. Hoy es uno de esos hoteles asequibles de suites con balcón con vistas a la Rambla, pero pocos turistas saben que en esas mismas habitaciones se alojaron grandes figuras de la historia como Stendhal, Sand y Chopin, Ulysses S. Grant, Buffalo Bill, Albert Einstein y el dramaturgo Pirandello.

Todo apunta a que los fundadores originales del Cuatro Naciones fueron los Gippinis, en 1706, originarios de la Rivera d'Orta y los primeros en introducir cafeterías en España. Entonces, la Rambla no era más que un camino junto a un arroyo flanqueado por conventos, por un lado, y por el otro, por las antiguas murallas de la ciudad.

Fachada del Hotel Cuatro Naciones de la Rambla de Barcelona / INMA SANTOS
Fachada del Hotel Cuatro Naciones de la Rambla de Barcelona / INMA SANTOS

CURIOSAS ANÉCDOTAS

El primer visitante ilustre que se registró en él fue el escritor francés Stendhal, en 1837. En 1839, George Sand y Frederic Chopin, enfermo de tuberculosis, hicieron parada en la lujosa fonda de camino a Mallorca. Una factura conservada demuestra su estancia en este hotel y el cargo agregado por el coste de quemar la cama que ocupó con el fin de evitar la propagación de la infección.

La edad de oro del Cuatro Naciones llegó en la segunda mitad del siglo XIX. Entonces, las celebridades de la época romántica llenaban el Teatre Principal, situado frente al hotel, y la ciudad empezó a vivir cambios urbanísticos importantes. Uno de ellos fue la construcción, en 1848 de la plaza Reial sobre el lugar que había ocupado un convento franciscano capuchino. El Cuatro Naciones, que había formado parte de ese recinto religioso también se renovó.

ENFERMEDADES CONTAGIOSAS

También fue una época de innovación. Así, ese mismo año, se empezó a aplicar en la ciudad la iluminación de gas, y el Hotel Cuatro Naciones se convirtió en uno de los primeros negocios de la ciudad en utilizar el nuevo sistema. De hecho, en la entrada, aún se conservan los dragones de hierro fundido que funcionaban como lámparas de gas.

Antes de finales del siglo XIX, el hotel acogió también al expresidente americano Ulysses S. Grant, Stendhal o el showman Buffalo Bill. Más tarde, en 1889, llegó al hotel el showman Buffalo Bill con su compañía, acusada semanas más tarde causar el brote de tifus, viruela y gripe que golpeó la ciudad después de la actuación del Buffalo Bill's Wild West. En 1904, el rey Alfonso XII hizo noche allí y, en 1923, se hospedó Albert Einstein, tras declinar el ofrecimiento de hospedarse en el Ritz... O eso cuentan.

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