Una turista neozelandesa que viajaba en un crucero turístico que atracó en Barcelona fue diagnosticada de sarampión tras ingresar en un hospital de la capital catalana el pasado 29 de junio. Según ha aclarado el Ministerio de Sanidad a Efe, tras conocerse el caso se avisó al resto de pasajeros y se pudo comprobar que no ha habido ningún contagio en España relacionado. 

Cuando la visitante empezó a notar los síntomas se dirigió a un hospital de Barcelona en el que se le diagnosticó la infección. Al ser conocedora de la situación, la consellería alertó a Sanidad Exterior del Ministerio y envió una nota con recomendaciones a la compañía naviera para que lo hiciera llegar a todos los pasajeros y a la tripulación del barco, en total más de 2.500 personas procedentes de varias decenas de países.

El Servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Agencia de Salud Pública de Barcelona activó el protocolo previsto para casos de sarampión y revisó la vacunación de todas las personas que estuvieron en contacto en el hospital con la enferma. Según ha avanzado el diario El País, la mujer llevaba viajando por Europa desde el 15 de mayo. Había embarcado en el crucero en Civitavecchia (Italia), lugar afectado por un brote de la misma infección. 

UNA ENFERMEDAD INFANTIL, PELIGROSA EN EDADES ADULTAS
 

El sarampión es una enfermedad infecto-contagiosa propia de la edad infantil causada por un virus y el signo más típico es la aparición de manchas de Koplik (manchas de color rojo vivo centradas por un punto blanco), fiebre alta y tos muy pertinaz, entre otros. La enfermedad se puede complicar afectando especialmente al aparato respiratorio con laringitis, bronquitis, bronconeumonía e incluso neumonías (en un 6 % de los casos), que es la complicación asociada con una mayor mortalidad.