ARCHIVADO EN:

Hafiz Mohammed sube la persiana a las 10:47 horas. A los dos minutos ya se ha acercado una clienta asidua a preguntarle por el vestido que le está arreglando. Laura sabe que la tienda aún no está abierta, porque la apertura habitual ocurre a las 11:30 horas, aun así se acerca a chafardear y a conversar con el dueño de Akwaaba. Sobre las 11:00 llega otro comprador. Viene desde Manresa para adquirir tres camisas con tela y estampados africanos.

El manresano conoció la tienda por Internet. Se interesó aún más porque en la red hablan muy bien del establecimiento, por lo que ha aprovechado que debía realizar unos trámites en Barcelona la mañana de este miércoles para pasarse por Akwaaba. Laura, la clienta curiosa, ayuda en la elección. El hombre busca camisas con cuello para él y sus compañeros de grupo de animación que organizan actividades para niños. Uno de sus espectáculos trata el comercio justo y siempre intentan que la vestimenta concuerde con las ideas que promueven.

TELAS DE GANHA

Ha hecho una buena elección. Mohammed trata de comprar siempre telas africanas que estén confeccionadas en Ghana, aunque a veces también compra en Holanda. El dueño de Akwaaba cuenta con colaboradores en ambos países para facilitar la adquisición del género. "Me mandan fotos de las telas y yo escojo", explica Mohammed a Metrópoli Abierta. Añade: "así cuentan con un trabajo y aportamos a la economía local de Ghana".

Telas expuestas en la tienda Akwaaba / PM
Telas expuestas en la tienda Akwaaba / PM

Cuando las telas están escogidas, se transportan por avión o por barco; un proceso caro, admite el ghanés. Mohammed calcula que pide nuevo género cada diez meses y cuando llega a Barcelona empieza la confección. También cuenta con ayuda para ello. E intenta que sean afrodescendientes, porque así se ayudan entre ellos. El resultado: una tienda a rebosar de collares, camisas, faldas, jerséis, mochilas, bolsos y algún cuadro. Todo colorido.

CUIDAR A LOS CLIENTES

Como la personalidad de Hafiz Mohammed. Desde el momento en el que entra en la calle de Palma de Sant Just, cerca de la tienda, todos le saludan. Se excusa con que en El Gòtic es normal, que sigue siendo un barrio y que todos se conocen entre sí. Aun así, admite que intenta tratar con amabilidad y cuidar a la clientela.

IMG 3767 2

Un mapa de África expuesto en la tienda Akwaaba / PM

Esa ideología se resume en una palabra: Akwaaba, que significa bienvenida. "Pero no es una bienvenida cualquiera, es como...", duda sin saber cómo explicarlo. "Sí, exacto, bienvenida desde el corazón", acepta con entusiasmo la sugerencia de la periodista.

La estrategia funciona porque el proyecto ya lleva seis años abierto. Tras dos años viviendo en Catalunua, Mohammed se dio cuenta de que no había demasiada oferta de estas ropas, las personas buscaban y no encontraban nada. En sus inicios lo planteó más como una tienda vintage con influencias de la moda africana

Al final, el hombre de Manresa sale con tres camisas de su gusto. Le han costado 105 euros, pero no le ha parecido caro. Mohammed le ha comentado que si hay algún problema con el tallaje puede volver  a la tienda sin problema durante los siguientes seis meses y él le haría el arreglo.