La compañía de distribución de moda Cortefiel ha presentado su nueva colección de primavera en el centro comercial l’Illa de Barcelona. En el escaparate, donde se exhiben las nuevas piezas de la temporada, la empresa ha colocado dos maniquíes de color blanco vestidos con la ropa de Cortefiel.

La mujer lleva un traje rayado y unas deportivas de color blanco. Como complemento, en el hombro derecho le cuelga un bolso de color negro. Por otra parte está el hombre. Él lleva un traje de dos piezas de color claro y una camisa de color blanco. Como complemento, el varón lleva un periódico económico.

OTRO CASO MÁS

¿Por qué ella lleva como complemento un bolso y él un diario en papel? ¿Es que las mujeres no pueden leer un periódico sobre economía, política o internacional? De nuevo, tenemos otro caso de machismo en el sector de la moda. Y en Barcelona.

Hay muchas personas que atribuyen el machismo en moda con el sistema capitalista y la sociedad moderna. Ha sido en varias ocasiones que se ha debatido sobre ello, pero nunca se ha dado una explicación lógica al concepto. Es decir, las mujeres han asumido los roles que han ido observando con el fin de ser "aceptadas socialmente". Un ejemplo muy claro es el anuncio que la compañía de moda Paco Rabbane. Hace un par de años, la empresa lanzó una publicidad donde se podía observar a un hombre con cinco mujeres. Ellas, semi desnudas, esperaban aparecer a un hombre que supuestamente representaba a un ángel. 

CUANDO EL MACHISMO NO SOLO ESTÁ EN MODA

Una de las últimas polémicas con un anuncio machista fue con la empresa Casio. La compañía, que tenía como objetivo vender calculadoras para mujeres, lanzó una campaña donde pretendía vender el objeto de color rosa para niñas y el de color azul, para niños con el slogan ¡Por fin podré estudiar!, refieriéndose a todas esas chicas que no podían haberlo hecho existia una calculadora de ese color. Fueron múltiples las críticas que recibieron por parte de los usuarios hasta que la empresa decidió retirar el anuncio. 

Finalmente, siempre hay una respuesta. En 2014, la ONU denunció el "odio a las mujeres" con una colección de imágenes en las que aparecian un seguido de chicas de distintas edades y etnias. En la campaña, las protagonistas aparecían con la boca tapada por las "búsquedas de Google". Algunas de las frases que se podían encontrar en el portal informativo eran: "Las mujeres necesitan que las golpeen en la cara", "las mujeres necesitan ser controladas", "las mujeres no deben tener derecgos" o "las mujeres no pueden conducir"