La saturación en espacios y precios limita la posibilidad de crecimiento residencial y comercial del centro de Barcelona. La demanda existe, pero la oferta de espacios es muy limitada, lo que ha dado pie a que poco a poco se estén desarrollando otros ejes comerciales en la ciudad algo apartados del centro. El Paral.lel, en el Poble Sec; Gran de Gràcia, en Gràcia y paseo de Sant Joan, en Fort Pienc (Eixample) comienzan a ganar peso como nuevos ejes comerciales en la ciudad. Moda, muebles, complementos y restauración, entre otras actividades comerciales, han aparecido en nuevos locales durante los últimos dos años. Los inversores ya hace algún tiempo que reclaman otros emplazamientos fuera de las zonas ‘prime’ de la ciudad y la oferta de locales es más amplia y con precios más asequibles en esas zonas.

“En paseo de Sant Joan hemos comprado unos cuantos locales. En estos últimos años diría que hemos adquirido para nuestros clientes unos 50 locales comerciales”, afirma Nacho Castella, director general de Cat Real Estate, una inmobiliaria especializada en el sector ‘retail’ de la ciudad. Esta inmobiliaria opera principalmente para ‘family offices’, brazo inversor de diferentes fortunas familiares catalanas y de otras zonas de España. Lleva invertidos más de 100 millones de euros en este tipo de establecimientos en algunas de las nuevas áreas de desarrollo. “estamos gestionando 400 millones de euros en valor de los activos”, explica. Además, los fondos que invierten en el sector inmobiliario también buscan oportunidades para comprar espacios con el propósito de destinarlos a la actividad comercial. “En muchos casos prefiere las nuevas zonas de crecimiento, porque el centro está saturado”, precisa Castella.

INVESIÓN A LARGO PLAZO

Destaca que no se trata de una inversión especulativa. Compran para mantener la inversión a modo de patrimonio porque las rentabilidades que se consiguen en esas zonas aún son interesantes. “Estamos hablando de un 4% anual de rentabilidad”, afirma. Una cifra que, no obstante, comienza a notar el efecto de la demanda y la subida de precios. “En el 2010, la rentabilidad era del 6%”, describe. Los clientes inversores aún mantienen el interés por esas zonas, el problema es que cuesta que aparezcan operaciones nuevas. Además, “las grandes marcas nos piden cada vez más que les busquemos locales en esos nuevos ejes de comercio.

 

El Paral.lel
Vista del Paral.lel

Barrios como Poble Sec ya ha experimentado su propio ‘boom’ residencial. Se ha construido y rehabilitado en los últimos años. Además es una de las zonas donde mayor demanda de vivienda de segunda mano se produce en Barcelona. Ahora llega el segundo proceso de crecimiento inmobiliario, que es el sector comercial. “Es una de las zonas con mayor potencial en este momento”. “Pero que nadie piense que es un barrio barato. En el último año, los precios han aumentado un 20%”, Afirma Miquel Laborde, socio de Laborde Marcet, gestora inmobiliaria también especializada en el comercio de Barcelona. La presencia de la familia Adrià en ese barrio, con el restaurante Tikets como enseña, ha dado cierto impulso a la zona.

No es la única:  “Gran de Gràcia es otras de las calles de la ciudad en las que se están realizando más operaciones de alquiler de locales comerciales”, comenta Castella. No obstante. Ese no es un fenómeno totalmente nuevo. “Ya lleva un tiempo en desarrollo, con lo que los precios también se han inflado algo”, cuenta Laborde.

REMODELACIÓN URBANÍSTICA

El desarrollo del paseo de Sant Joan coincide con la remodelación urbanística de esa vía, convertida finalmente en un paseo que ha sido ocupado por locales de tendencia ‘hipster’, que han dado paso a un particular proceso de gentrificación de la zona, que se ha visto acompañada por el auge de las restauración, pero también por otros tipos de comercios.

Tras estas calles, otras áreas de la ciudad más periféricas registran cierta actividad en la contratación de locales comerciales, pero con una menor intensidad. La carretera de Sants, tiene mucho movimiento comercial, pero se registran pocas transacciones. Algo parecido le ocurre a la Barceloneta, donde, sin embargo, la oferta es limitada. Y, finalmente, paseo Maragall tienen un desarrollo comercial algo más moderado que los ejes anteriores, pero también en crecimiento. “Glòries es otro de los ejes comercializas con más futuro”, vaticina Laborde. Aunque aún es pronto para observar ese fenómeno.