El comercio barcelonés se siente maltratado por el actual gobierno que lidera Ada Colau y exige soluciones inmediatas para frenar la caída de la marca Barcelona. Estas son las principales conclusiones que se han plasmado en el IV Summit de Barcelona Oberta, certamen que ha contado con la participación de los principales agentes del sector y los líderes de los principales partidos políticos con representación en el Ayuntamiento.

Agustí Colom, regidor de Turismo, Comercio y Mercados del Ayuntamiento de Barcelona, ha escuchado el malestar de un sector muy castigado por la inseguridad y la proliferación del top manta en la ciudad. Su visión idílica de la capital no ha sido compartida por Juan Carlos Iglesias, director del Grup Iglesias; Pau Guardans, presidente de Barcelona Global y de Único Hotels; Fermín Villar, presidente d'Amics de la Rambla; Eduard Torres, representante del Gremi d'Hotels de Barcelona; Marian Muro, directora general de Grup Julià; y Juan Juliá, presidente de Axel Hotels. En la mesa redonda también ha participado Enric Truñó, regidor del Ayuntamiento de Barcelona de 1979 a 1998 y Coordinador del Pla estratègic turisme Barcelona 2015.

LA REPUTACIÓN DE BARCELONA ESTÁ TOCADA

Muro ha sido la voz más crítica con el actual gobierno municipal. “Barcelona tiene un problema de reputación. La realidad es que llevamos unos años en los que no se gobierna ni se actúa; solo se prohíbe”, ha dicho la directora del Grup Julià. “Toca hablar ya de soluciones, no de los problemas. El actual gobierno es cautivo de su ideología”, ha añadido Muro, preocupada también por los elevados índices de inseguridad que padece Barcelona.

Guardans también se ha mostrado muy crítico con la realidad de Barcelona. “Toca que la ciudad reaccione y se movilice. Barcelona no tendrá liderazgo político en los próximos años y debemos asumir nosotros la iniciativa y pensar qué Barcelona queremos para los próximos 15 años”, ha destacado el presidente de Barcelona Global.

EL IMPACTO DEL TOP MANTA

Villar ha lamentado la degradación de La Rambla y, sobre todo, ha denunciado el impacto negativo que el top manta tiene para los comercios: “Barcelona ha hecho una llamada peligrosa con el top manta. El problema no tiene una solución fácil, pero pasa por la integración y es la pequeña y la gran empresa quien da trabajo. Hemos de potenciar la excelencia, no la ilegalidad”.

Juliá, por su parte, ha defendido una Barcelona “joven, emprendedora y turística”. El presidente de Axel Hotels ha remarcado que “el turismo ha roto barreras impensables hace unos años como la homofobia”. “El turismo es sinónimo de libertades”, ha matizado Juliá.

COLOM, SIN COMPROMISO

Iglesias también ha expresado su preocupación por “la pérdida de punch” de Barcelona y Torres ha censurado “la falta de confianza y sintonía entre los sectores público y privado”.

Barelona Oberta 1
Los líderes políticos han presenciado el debate desde la primera fila / MIKI

Truñó ha pedido moderación y ha recordado que Barcelona ha superado situaciones complicadas en el pasado. El antiguo hombre de confianza de Pasqual Maragall ha recordado que “los puentes de colaboración han saltado por los aires en los últimos años porque los sectores económicos desconfiaron de Colau desde el primer día”.

Terminada la mesa redonda, Colom ha abogado por un análisis más objetivo y ha recordado que Barcelona recibe 17 millones de turistas cada año, pero no ha querido asumir ningún compromiso para tranquiliar a los comerciantes. Este miércoles, el regidor de Turismo, Comercio y Mercados ha optado por una táctica muy conservadora. Jugaba en campo contrario y las propuestas de su jefa no son muy seductoras.