Uno de los monumentos más importantes de la Ciudad Condal / PIXABAY

Uno de los monumentos más importantes de la Ciudad Condal / PIXABAY

Vivir en Barcelona

¿Cuál es el origen del nombre Ciudad Condal?

Una retrospectiva para conocer uno de los nombres más populares con los que se ha bautizado históricamente a Barcelona

24 octubre, 2019 17:39

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A lo largo de todo el territorio nacional, es habitual el uso del término de Ciudad Condal en el momento de referirse a Barcelona. Un apodo muy común pero cuyo origen no es tan conocido.

El asentamiento y el crecimiento de la ciudad de Barcelona está íntimamente relacionado con la aparición de diferentes leyendas relacionadas con la época medieval. Un buen ejemplo de ello es toda la historia existente detrás del dragón de Sant Jordi. O las diferentes historias que crecen en torno a la figura de la patrona de Barcelona, Santa Eulalia. Y la explicación que versa en torno al origen del término de Ciudad Condal también está muy relacionado con esta época.

UNA HISTORIA QUE SE ORIGINA EN EL SIGLO IX

Hay que remontarse hasta el Siglo IX para conocer el significado del origen del nombre de Ciudad Condal. La explicación se debe a que en esa época la ciudad de Barcelona era una comarca del imperio Carolingio. Esta comarca tenía una misión principal: defender a Francia de las fuerzas musulmanas. Ante esta situación, Barcelona se convirtió en el centro de operaciones desde el que se organizaban todos los condados. 

Ramón Berenguer fue la figura que se encargaba de gestionar y gobernar el condado de Barcelona. Desde su gobierno, Barcelona se estipuló como la capital de todos los pueblos medievales de la época, recibiendo el nombre de Ciudad Condal y herendando el mismo título que su máximo dirigente, el conde Ramón Berenguer. 

HASTA SEIS GENERACIONES

Esta denominación se extendió durante varios siglos, gracias a que hasta en seis generaciones consecutivas de gobernadores fueron bautizados con la condición de Conde Ramón Berenguer. De esta manera, todos los descendendientes de los condes de cada momento iban siendo bautizados del mismo modo.

Tanto fue el tiempo que el conde de la ciudad de Barcelona se llamaba de la misma manera que el imaginario social fue impregnándose de este apodo, hasta tal punto que, con el paso de los años, se ha ido convirtiendo en uno de los términos más habituales para referirse a la ciudad.