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Una de las muchas calles que deben su nombre a la poderosa iniciativa monacal que hubo antaño es la de Elisabets. Ubicada en el distrito de Ciutat Vella, esta vía transita desde la plaça del Bonsuccés hasta la dels Àngels. El origen de su denominación se remonta a 1554, cuando una viuda llamada Joana Fornés impulsó una comunidad religiosa junto a otras nueve compañeras bajo las reglas de San Francisco de Asís y con la advocación de Santa Elisabet. Fue ese patrocinio de la santa lo que dio nombre a la vía, primero como calle de las monjas elisabets y después ya simplificado como d’ Elisabets. Antes tuvo otros nombres: calle de la de torre de Mossèn Borra, en honor al bufón de la corte de Alfonso el Magnánimo, y calle Messeguer, en recuerdo a un rico propietario barcelonés.

 

Vista del Carrer d´Elisabets / PABLO MIRANZO
Vista de la calle d'Elisabets / PABLO MIRANZO

El convento estuvo operativo desde el año 1564, cuando fue fundado de manera oficial con la presencia de Felipe II, hasta 1880 que se derruyó por el traslado de la comunidad de clarisas a uno nuevo situado en Sarrià. A raíz de la bullanga de 1835, se instaló en el convento una institución agregada a la Universitat de Barcelona que vino a ocupar el espacio dejado por las religiosas en materia de enseñanza: l’Institut Barcelonès.

 

Jóvenes pasean por la calle d´Elisabets / PABLO MIRANZO
Jóvenes pasean por la calle d´Elisabets / PABLO MIRANZO

Ese vínculo de la calle d'Elisabets con el mundo de la academia se encuentra hoy más vivo que nunca, pues a escasos dos minutos a pie, en la calle de les Ramelleres, se erige la Facultat de Geografía i Història que ocupa parte de los terrenos de lo que fue la Casa de la Misericordia, la cual fue fundada en 1583 y asistía a mujeres de toda edad que estaban en situación de desvalimiento.

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