El Ayuntamiento de Barcelona protegerá once bodegas de vino singulares de barrio de la ciudad. Concretamente, las incluirá dentro del catálogo de establecimientos emblemáticos de la capital catalana, que ya contaba hasta el momento con ocho locales de este tipo.

Esta ampliación todavía no es definitiva y llega en un momento muy difícil para estos negocios, puesto que hay que recordar que están afectados por el cierre de bares y restaurantes, decretado por el Govern de la Generalitat la semana pasada, como medida para intentar frenar el volumen de contagios de coronavirus en la región.

EVITAR SU DESAPARICIÓN

En julio de 2019, el consistorio anunció que blindaría sus bodegas más emblemáticas para que no acabasen desapareciendo. En un primer momento, una treintena de estos establecimientos barceloneses presentaron sus credenciales para formar parte de la lista final seleccionada por la subárea de Paisaje Urbano del Ayuntamiento, que gestiona la segunda teniente de Alcaldía, de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad, Janet Sanz

Según el Ayuntamiento, era "un primer paso para proteger las bodegas singulares y preservar su esencia, su identidad y sus vínculos con el vecindario." Además, se han suspendido las licencias y permisos de obras en treinta y un bares y bodegas durante un año para que no se pudiesen modificar mientras se estudiaba su inclusión en el catálogo de protección de establecimientos emblemáticos.

La teniente de alcalde de Barcelona Janet Sanz, en una imagen de archivo / EUROPA PRESS
La segunda teniente de alcaldía de Barcelona Janet Sanz, en una imagen de archivo / EUROPA PRESS

El fin de dicha suspensión de licencias era evitar la desaparición de locales tradicionales y con valor social y paisajístico "a causa de la especulación inmobiliaria y la estrategia de grandes grupos comerciales."

DE 31 A 11

La primera selección de bodegas que se evaluaron incluyó un total de 31 establecimientos. Finalmente, esta semana se ha conocido el nombre de los 11 locales agraciados que serán considerados emblemáticos.

Fuentes del Ayuntamiento han confirmado a Metrópoli Abierta que la lista final estará formada por la Bodega Sopena y la Bodega J.Cala (en Sant Martí), la Bodega Marín, la Bodega Quimet y la Bodega Manolo (en Gràcia), la Bodega Vendrell y el Celler Miquel (Eixample), la Bodega Salvat (en Sants-Montjuïc), la bodega Lluís (en Sant Andreu) y la Bodega Massana (en Horta-Guinardó).

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