Cocina mediterránea, estrellas Michelín y una amplia variedad de establecimientos de alta cocina posicionan a Barcelona como un referente mundial de la restauración. Durante años, la calidad del sector en la ciudad ha sido un gran reclamo turístico y una seña de identidad de la capital catalana. 

Desde el estallido de la pandemia, los restaurantes barceloneses se han visto obligados a limitar su actividad, e incluso algunos de ellos han echado el candado definitivamente. El liderazgo gastronómico de la ciudad condal agoniza por las restricciones impuestas en el sector

Ante esta complicada realidad, los chefs Núria Gironès (Ca l'Isidre), Rafa Zafra (Estimar) y Sergio y Javier Torres (Hermanos Torres), han participado este martes, 2 de marzo, en el evento Foro Barcelona Capital, organizado por el Círculo Ecuestre, para analizar la situación de la gastronomía barcelonesa. 

FALTA DE APOYO INSTITUCIONAL

La "calidad culinaria barcelonesa" es el atributo al que se aferran los grandes cocineros, que creen que la restauración es un sector seguro, para "ver la luz al final del túnel". No obstante, la opinión de Sergio Torres, ganador de dos estrellas Michelín junto a su hermano Javier, es compartida entre los profesionales del sector: "el modelo de ciudad de Barcelona perjudica a la recuperación de la restauración".

La capital catalana ha sido siempre una "ciudad de turistas". Por ello, la falta de visitantes internacionales durante la crisis sanitaria "ha supuesto una gran perdida" para la gastronomía. Pese a que los restauradores ven en la situación actual la "oportunidad" de acercarse más a los "clientes locales", los expertos reclaman más ayuda institucional para poder salir adelante tras la situación de "incertidumbre" a la que se enfrentan.

Javier y Sergio Torres, ganadores de dos Estrellas Michelín / HERMANOS TORRES 
Javier y Sergio Torres, ganadores de dos Estrellas Michelín / HERMANOS TORRES

CIERRES Y APERTURAS 

"Los continuos cierres y las limitaciones horarias han hecho que ya no pensemos en ganar, sino en ver cómo perdemos menos dinero", explica Rafa Zafra. El propietario del restaurante Estimar, que agradece tener un local en Madrid –donde considera que el sector está "salvado"–, lamenta que haya tantos impedimentos para poder "trabajar" en Barcelona.

No obstante, tanto el chef andaluz como los hermanos Torres coinciden en que tienen "un compromiso con los trabajadores y con el público", por lo que "hay que abrir pese a las dificultades". Por ello, agradecen la "entrega" de los barceloneses que, pese al horario limitado de la actividad gastronómica, "han vuelto a disfrutar de sus establecimientos siempre que la situación lo ha permitido". 

GRANDES PERDIDAS 

El restaurante Ca L'Isidre, ubicado en el Raval y gestionado por Núria Gironès, es una empresa familiar que "no ha podido" adaptarse a los constantes cambios en el negocio. Según Gironès, "los costes que supone cerrar y abrir para una pequeña empresa dedicada al lujo son impensables", por lo que han tenido que bajar la persiana durante diez meses. 

La chef catalana lamenta no haberse "sentido apoyada" por culpa de lo que ella considera "cuestiones políticas". Durante la pandemia, la empresaria ha dado el salto al delivery, pero asegura que no cubre los gastos que suponen tantos meses de inactividad y que "la experiencia física es totalmente distinta".

Núria Gironés en el restaurante Ca l'Isidre, con más de 50 años de historia en Barcelona / CA L'ISIDRE
Núria Gironès en el restaurante Ca l'Isidre, con más de 50 años de historia en Barcelona / CA L'ISIDRE

ESPERANZAS DE MEJORA

Los expertos culinarios creen que la celebración del Mobile World Congress a finales de junio de 2021 traerá un "turismo de mayor poder adquisitivo" a la ciudad que les permitirá "recuperar el trono gastronómico que ahora ocupa Madrid". Además, confían en que, a partir de San Juan, las condiciones sanitarias mejoren y permitan que el servicio vaya recuperando la normalidad "con la mayor brevedad posible".

Respecto al cambio de horarios, afirman que es positivo para el sector que el público se haya "acostumbrado" a adelantar las comidas, ya que permite brindar una experiencia "más completa" a los comensales y también facilita la gestión del establecimiento. 

Actualmente, tal y como ansía Zafra, las esperanzas están en que la relajación de las medidas en los próximos días "beneficie al sector gastronómico y permitan la reapertura de la noche". No obstante, tanto los hermanos Torres como Núria Gironès creen que hasta después de Semana Santa la situación seguirá siendo "muy complicada" por lo que "habrá que seguir trabajando hasta el final para volver con más fuerza que nunca". 

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