La fotógrafa madrileña Ana Galán presenta en Barcelona su última obra. Bajo el título Vivi(r)e la vie, la artista visibiliza el comportamiento de las personas mayores ante el sentimiento del amor y la amistad. La Casa Golferichs es la institución encargada de acoger esta muestra, enmarcada dentro del festival de fotografía Art Photo BCN, que este año celebra su sexta edición. La exposición permanecerá instalada en el Centro Cívico Casa Golferichs hasta el próximo 25 de mayo y la entrada es completamente gratuita para el público.

Se trata de un recorrido que ha llevado a la fotógrafa a estar entre los años 2010 y 2012 en lugares como Filadelfia, Finlandia o Filipinas con el objetivo de comparar los diferentes comportamientos en torno al amor en diversas partes del mundo. Además de los objetivos ya expuestos, la fotógrafa pretende luchar contra la invisibilización que sufren los mayores cuando llegan a una determinada edad, independiente de su estado de salud, tratando de demostrar que, más que una carga, son un valor para la sociedad. Por tanto, toda la obra versa en torno a aquellos individuos que, pese a haber alcanzado la madurez, deciden continuar activos a través de diferentes actividades como el baile o el deporte. Como la misma autora reconoce, "este proyecto quiere hacer honor a aquellos que viven la vida plenamente, a las personas que alcanzan una edad madura, pero permanecen activas".

EL BAILE COMO FORMA DE VIDA

Todos los retratos que conforman la muestra están hechos en base a diferentes parejas que se han reunido para bailar alrededor de todo el mundo. Ana Galán recuerda que la exposición tuvo sus inicios en Guadalajara (España) en el año 2010 y que fue viendo la calidad de los trabajos que estaba consiguiendo cuando decidió desplazarse a otras partes del mundo para seguir ampliando esta selección de fotografías. Como Filadelfia en el año 2011 gracias a la consecución de la beca Philadelphia Art Hotel, Finlandia en junio de 2012 a través del Arteles Creative Center y Filipinas en noviembre de ese mismo gracias a una residencia concedida por Balay Kalamragan.