Un niño abre los regalos de Navidad / PEXELS

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Las cuatro reglas contra el ‘síndrome del niño hiperregalado’ en Navidad

Los excesos en la compra de los regalos para los más pequeños en estas fechas navideñas pueden provocar en ellos frustración, egoísmo y capricho, por lo que hay que aprender a moderar las compras y educarlos en valores

23 diciembre, 2020 00:00

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Muchas veces se regala a los niños por Navidad más de lo que se debería, y más de lo que su emotividad puede aceptar. Esto se debe, en parte al consumismo que impera en la sociedad actual que lleva a muchísimas familias a gastar más de lo debido en regalos para los niños.

Así, padres y madres, tíos o abuelos son, en muchas ocasiones, incapaces de medirse y brindan muchísimos regalos a los más pequeños de la casa, cuando en realidad es poco o nulo el caso que vayan a hacerle a lo largo del año, más allá del día mismo en el que lo recibe o los días de vacaciones de Navidad.

LA CANTIDAD DE REGALOS Y LA FELICIDAD

No obstante, la felicidad del niño, que en estos casos puede ser muy efímera, puede acarrear malas consecuencias a largo plazo, ya que no compensan esos escasos minutos de felicidad que les ha aportado ese regalo material, según explica la Jefa del Servicio de Pediatría del Hospital El Pilar, la doctora Marta Quixano.

Así, en época navideñas es difícil no sucumbir a los impulsos consumistas y más si se cree en que la felicidad de los hijos depende de la cantidad de regalos que reciban estos días. “Aquí también hay un problema. Por ello, es preciso asumir o ver más allá de las consecuencias que puede tener el negar tantos regalos a los hijos en estas fechas”, advierte la pediatra.

FRUSTRACIÓN

Estos excesos pueden llegar a provocar en los niños lo que se conoce como el ‘síndrome del niño hiperregalado’, de forma que no valoren los regalos que reciben y no sean capaces de tolerar la frustración cuando no obtienen lo que quieren. 

“Si siempre los abuelos le han regalado algo el día que los niños van a su casa, el día en el que no lo hagan por lo que sea, el niño se sentirá frustrado, y al entrar lo primero que hará siempre será preguntar por qué no hay regalo para él o ella”, continúa Quixano.

NIÑOS CAPRICHOSOS Y EGOÍSTAS

Peor será entonces en Navidad, que siempre recuerdan como una cita donde hay muchos regalos. Puede llegar a ser tal la decepción que los niños llegan a no apreciar los regalos, a perder la ilusión por los mismos, y a la larga se vuelven caprichosos, egoístas, y consumistas. Es más, la doctora explica que incluso son incapaces de prestarles la atención suficiente y acaban centrándose sólo en uno, olvidando el resto, en muchos de los casos.

Además, y en el largo plazo, los niños pedirán regalos por la simple satisfacción de tenerlos, además de que se sentirán frustrados o insatisfechos el día en el que no reciba ninguno o tantos regalos.

ENSEÑAR VALORES

“Es por ello por lo que tenemos que tener en cuenta que las fiestas son un buen momento para enseñar y educar en valores a nuestros más pequeños, promoviendo la solidaridad. Hay que conseguir que los menores valoren el tiempo que pasan en familia durante estas fechas, más que la cantidad de regalos que puedan recibir. Eso a la larga les concederá más beneficios que lo material que les llegue en fechas navideñas”, explica Quixano.

De hecho, un buen momento para hacerlo es mientras escriben la carta a Papá Noel o a los Reyes Magos, donde se les puede instar a los más pequeños a que durante un rato se paren a pensar qué es lo que realmente les hará más ilusión, dentro de la larga lista de presentes que quieren recibir.

¿CÓMO NO SATURAR DE REGALOS EN NAVIDAD?

Así, para intentar minimizar esta saturación de regalos a los niños en Navidad, empezando por aleccionar a quienes regalan de que sólo uno regalo por casa, una sencilla regla para que la carta a Papá Noel o a los Reyes Magos no se convierta en una lista interminable es seguir la ‘regla de los cuatro regalos’:

  • Regalo 1: Pedir algo para vestir: Un regalo que consista en ropa, como unas zapatillas deportivas, una sudadera, una camiseta, o cualquier complemento como unos guantes, gorro, por ejemplo.
  • Regalo 2: Algo educativo: Un regalo con el que puedan aprender. Aquí las opciones son infinitas, desde las fichas para colorear, a manualidades, puzles, o por ejemplo libros para que se inicien en la lectura, etc.
  • Regalo 3: Algo que realmente quiere: En este regalo debemos elegir algo que realmente le haga ilusión tener (dentro de nuestras posibilidades económicas). Un presente que estimule su imaginación, que favorezca su capacidad de compartir el juego o relacionado con la actividad física.
  • Regalo 4: Algo que necesite: Si tu hijo necesita algo, éste es el momento de comprarlo. Puede ser, lápices de colores, una mochila, cualquier cosa que necesiten para sus actividades extraescolares, por ejemplo.