La Fiscalía ha archivado su investigación sobre la instalación por parte del gobierno de Ada Colau de bloques de hormigón en l'Eixample para ampliar el espacio para peatones durante la pandemia. El órgano judicial ha considerado que no hay indicios de un delito contra la seguridad vial basándose en los informes policiales recabados. Sin embargo, estos advierten de "un posible incremento de riesgo" para las motos y de que "la colocación de elementos robustos no es buena solución dado que, en caso de salida de algunos vehículos, los golpes pueden ser muy lesivos".

Bloque de hormigón en l'Eixample / Elisabet González
Bloques de hormigón en l'Eixample / ELISABET GONZÁLEZ

La Fiscalía abrió diligencias en septiembre pasado a raíz de la denuncia del abogado Daniel Vosseler, que alertó del peligro que podían suponer para motoristas y ciclistas estos bloques de hormigón situados en las calles Girona, Consell de Cent y Rocafort (Eixample).   

En el marco de estas diligencias, la delegada del servicio de Seguridad Vial de la Fiscalía de Barcelona requirió documentación relativa a la colocación de estos bloques al Ayuntamiento de la capital catalana, un informe a los Mossos d'Esquadra sobre el posible impacto en los usuarios de la vía y otro a la Guardia Urbana sobre las posibles incidencias concretas en relación a los vehículos y demás usuarios de la vía.

INFORMES POLICIALES

Según la Fiscalía, los Mossos d'Esquadra aportaron un informe en que concluyen que no detectaron, en términos generales, un incremento del riesgo de accidente por el conjunto de los usuarios que utilizaban este tramo de l'Eixample, una vez instalados los bloques de hormigón. No obstante, el documento también deja constancia de que podrían entrañar "un posible incremento de riesgo para los usuarios de motocicletas asociado a una situación de impacto con las aristas verticales de los bloques de hormigón".

Una moto circulando al lado de los bloques de hormigón / ELISABET GONZÁLEZ
Una moto circulando al lado de los bloques de hormigón / ELISABET GONZÁLEZ

Por su parte, la Guardia Urbana certificó que entre el 1 de mayo y el 27 de septiembre no habían intervenido en ningún accidente de tráfico con heridos leves, graves o muertos como consecuencia directa o indirecta de la colisión con los bloques de hormigón. A pesar de ello, advertían que "la colocación de elementos robustos no es buena solución dado que, en caso de salida de algunos vehículos, los golpes pueden ser muy lesivos", por lo que sugerían a la Gerencia de Movilidad del Ayuntamiento sobre una serie de mejoras para minimizar el impacto de estos bloques, como la señalización o el pulido de las aristas de los bloques para hacerlas más curvas.

El informe de la Urbana también detalla que, el color amarillo con que están pintadas las vías, "puede dificultar la comprensión para los diferentes usuarios de la vía, dado que dicho color se usa para indicar situaciones de provisionalidad en el ámbito las obras".

CONTEXTO

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, aseguró a finales de julio pasado que el gobierno municipal no retiraría los bloques de hormigón del Eixample, pese a las críticas de parte de la oposición, resultado de actuaciones de "urbanismo táctico", porque están "para proteger a los peatones".

Por contra, el grupo municipal de JxCat en el Ayuntamiento de Barcelona pidió su retirada cautelar hasta que se hiciera una auditoría independiente sobre su instalación.

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