La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha reiterado la posición que explicó este jueves su teniente de Urbanismo, Janet Sanz. “Nuestra obligación es hacer limpieza”, ha asumido en relación a los actuales contratos con las constructoras. Una resolución del contrato que esclarecería toda “sombra de sospecha”. Si bien una nueva adjudicación del proyecto del túnel de Glòries comportará un parón indefinido (que se sumará a los actuales meses de retraso ya acumulados), la alcaldesa ha insistido en que el resto del proyecto continuará adelante.

“Estamos actuando rápidamente para que continúen todas las obras vinculadas a los equipamientos, a la vivienda y al proyecto del parque”, ha explicado, ya que, en su opinión, “las obras son más que un túnel”. De hecho, es en este túnel donde se concentra la polémica. Más allá de “los retrasos injustificados” que ha demostrado la auditoría, este acumula toda una serie de sobre costes. Tal como ha desvelado Colau, “sabemos por conversaciones informales que, las empresas que están actuando en Glòries, quieren pedir sobre costes que no están justificados". Según cree, estas querrían "entrar en una guerra de modificados”.

EVITAR LA JUDICALIZACIÓN DE LA OBRA A TODA COSTA

La modificación del proyecto es la alternativa a romper los contratos actuales. Una modificación que, sin embargo, la alcaldesa considera que conducirá a “una nueva judicialización y entrar en un paro de las obras mucho más largo”. Una posible fosilización de las obras que ha vuelto a comparar con las de la Sagrera. “Precisamente para evitar una nueva judicialización y una guerra de modificados, como se produce en la Sagrera, se hace la recomendación de hacer limpieza y hacer un nuevo proyecto para reprender las obras cuanto antes mejor”, ha subrayado.

Colau ha acusado a la actual legislación que regula la adjudicación de las obras públicas como responsable del conflicto entre contratistas y administración pública. En el caso de las obras del túnel de les Glòries, este estaban presupuestado en 80 millones de euros, aunque al final fue adjudicado por 60 millones. Una rebaja “temeraria” en opinión de Colau y de la que responsabiliza directamente al Gobierno anterior de CiU, el cual la consintió.

CIU Y EL 3%

Ante la falta de información que critica el grupo Demòcrata (antigua CiU) respecto a la situación del entramado urbanístico, la alcaldesa les ha pedido “prudencia con las declaraciones” a quienes considera “responsables directos de a adjudicación de este contrato”. Una critica a la que ha sumado las complicaciones que puede provocar en el desarrollo de la obra la judicialización de la trama del 3%, la cual vincula la financiación de CiU con la adjudicación de obra pública. Ante estas circunstancias, la responsable del ejecutivo ha pedido “máximo consenso con los grupos municipales”. Estos, en cambio, ya han contestado con críticas.  

SILENCIO EN LAS CONSTRUCTORAS

"Gracias por el interés, pero no tenemos nada que decir", ha declarado la portavoz de Rogasa con la que ha podido contactar Metrópoli Abierta para conocer la opinión de las constructoras que forman la UTE que está trabajando en la remodelación de Les Glòries. Dos de las otras constructoras que integran la UTE no contestan el teléfono este viernes al mediodía y la última, Benito Arnó e Hijos, no tiene a ningún responsable disponible hasta el próximo lunes.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.