El miércoles 14, a las 16:00 horas, se detectó una grieta en un bloque de nichos del cementerio de Montjuïc. No se llamó a los bomberos. No fue hasta el día siguiente por la mañana cuando vino el arquitecto para valorar los daños. Tras analizarlos, se iniciaron rápidamente las tareas de reparación ante el riesgo de colapso, pero ya sería demasiado tarde.

El viernes 16, a las 7:00 horas, se desplomaban 144 nichos, provocando que los restos óseos de unos 350 cadáveres quedaran al descubierto y se mezclaran con otros difuntos. Tras el derrumbe tampoco se llamó al cuerpo de bomberos, uno de los aspectos que más preocupa a la Síndica de Greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, quien ha abierto una investigación de oficio sobre los hechos.

No se llamó a los bomberos porque no lo consideramos oportuno. Avisamos al juzgado de guardia, al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Catalunya y a los servicios sociales, pero no a los bomberos al considerar que no había ningún damnificado”, se ha justificado este viernes el Director de Cementiris de Barcelona, Jordi Valmaña, ante las crecientes críticas de los familiares afectados.
 

Eloi Badia y Jordi Valmaña, presidente y director general de Cementiris de Barcelona / AM

Eloi Badia y Jordi Valmaña, presidente y director general de Cementiris de Barcelona / AM

 

LAS CAUSAS DEL DERRUMBE

Por qué se derrumbaron los 144 nichos es ahora el principal interrogante. Según el regidor Eloi Badia, máximo responsable de Cementiris, los primeros informes indican que existen "diferentes circunstancias", como las lluvias o los movimientos orográficos en un "terreno complicado". Eso sí, también ha reconocido que habían "daños internos en la arquitectura de los nichos", pero ha asegurado que "no es sencillo" actuar dentro de las galerías para reparar los desperfectos.

Tras el fallo en la detección preventiva de daños, Cementiris revisará todos los protocolos y mecanismos de control. Así, se actualizará finalmente un Plan Director que ha quedado obsoleto (data de 2007), ampliará el protocolo de observación para detectar las grietas y estudiará los posibles movimientos en el subsuelo.

Preguntado por la falta de inversión en el mantenimiento y rehabilitación de los nichos -uno de las aspectos más criticados por los familiares-, Valmaña ha asegurado que "desde 2007 se han destinado 10,2 millones de euros" en Montjuïc de un total de 24,5 millones para todos los cementerios de la ciudad. Una cifra, dice, que representa más del 40% de las inversiones de la entidad municipal y que no se destina "ni al museo ni a las oficinas", tal y como aseguran algunas informaciones.

¿SE HAN GESTIONADO BIEN LOS RESTOS?

Según fuentes de la investigación, Cementiris actuó incorrectamente al abrir los nichos de las personas que habían fallecido hace menos de dos años. La normativa, en este sentido, obliga a comunicar este procedimiento al juez y a los familiares antes de volver a enterrar los cadáveres. Valmaña ha reiterado que el juez sí fue avisado, pero ha reconocido que solo se les ha notificado a "esos familiares con los que hemos podido contactar".

Por el momento, se han identificado un total de 63 difuntos por lo que faltan por reconocer al menos 77 muertos que estaban en ataúdes. Teniendo en cuenta los sudarios, y que hay más de un difunto en el mismo ataúd en varios casos, se calcula que la cifra total de cadáveres afectados podría ascender a 350 personas.

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