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El presidente de la patronal Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre, es el nuevo gran enemigo de los círculos radicales independentistas: su nombre está en la agenda de los círculos más radicales, que no le perdonan que haya denunciado a la ANC por las listas negras de empresas españolas. Esta entidad fomenta un boicot a las empresas españolas o que han trasladado sus sedes fuera de Cataluña y promueve una campaña para boicotearlas y que los ciudadanos contraten los servicios de otras compañías que apoyan el independentismo y que están a favor de la República.

Cuando Sánchez Llibre aterrizó al frente de Fomento en noviembre pasado, tenía en su agenda lograr la vuelta de muchas de las empresas que se marcharon ante el clima de incertidumbre política. Su intención era crear “espacios de diálogo y distensión que faciliten su retorno”. Pero los círculos más inflamados del soberanismo no le dan tregua, entre otras cosas porque tanto la ANC como distintas plataformas e incluso el nuevo presidente de la Cámara de Barcelona, Joan Canadell, hablaron de la necesidad de cambiar de compañía de servicios y contratar a otras “de confianza”. De los independentistas, claro.

Ante la tensa campaña iniciada por los hiperventilados, Fomento llevó hace pocos días a la Autoridad Catalana de la Competencia (ACCO) una denuncia contra el buscador de la ANC que anima a los ciudadanos catalanes a cambiar de empresa de servicio bajo una pretendida campaña de “consumo estratégico” para “ir ganando soberanía” en una “estrategia perfectamente estudiada y hecha pública con el objetivo de boicotear determinadas empresas hasta su expulsión del mercado y de potenciar aquellas otras afines a sus ideas políticas. Es decir, sin tener en cuenta en ningún momento la idoneidad o excelencia de sus prestaciones empresariales”. Según Fomento, ese hecho constituye competencia desleal, falsea la libre competencia y ello afecta al interés público. Los medios independentistas han comenzado a escarbar en la trayectoria de Sánchez Llibre.

“Su trayectoria ha sido tocada por algunos casos de corrupción que han afectado a su partido, UDC. Por un lado, el “caso Pallerols”, una investigación sobre la financiación ilegal de UDC, en el que un exsecretario de Organización del partido y un informe de la Guardia Civil "lo involucraron en la causa”, relata el portal elcritic.cat. Admite, no obstante, que el actual presidente de Fomento quedó libre de responsabilidades. Recuerda también que fue salpicado por el “caso Treball”, en el que fue condenado su cuñado, militante de UDC. “Finalmente, en otra investigación más reciente, la Guardia Civil lo señaló como el interlocutor de un empresario de la trama del 3%. Pero en ningún caso quedó acreditada judicialmente su participación”.

BOICOT A OLIVAS Y BERBERECHOS

Algunos círculos radicales han distribuido el perfil por las redes sociales. “Parece que a los poderes económicos catalanes, representados por Fomento, no les gusta el panorama de apoderamiento que poco a poco ejerce la ciudadanía de nuestro país”, dice un mensaje repicado miles de veces”. Más adelante, tras reseñar el anterior perfil, explica: “¡Recuerda! El presidente de Fomento es Josep Sánchez Llibre, empresario y accionista de Conservas Dani. Comencemos, pues, una huelga parcial de consumo de productos Dani. Dejemos de consumir, de momento, sus olivas y berberechos. Apoderémonos como ciudadanía. Huelga parcial de consumo de productos Dani hasta que Fomento no retire la denuncia contra la ANC”.

Imagen de un lote de conservas Dani
Imagen de un lote de conservas Dani

Conservas Dani es la empresa familiar, que preside Daniel Sánchez Llibre, expresidente del Espanyol y hermano de Josep. En realidad, la familia tiene varias empresas de conservas, así como otras empresas dedicadas al ocio, inmobiliarias o a inversiones, como Conservas Carnota, Dani i Fills, Serras de Baix, Dani Inmuebles, Dani Compañía de Inversiones, Cardium & Trevor Boats o Santaló 27.

100 MILLONES DE FACTURACIÓN

La compañía estrella es Conservas Dani, que tiene a su vez un emporio en Chile y Gran Bretaña, y en menor medida, en China y Galicia. El grupo emplea a 700 personas y su facturación se sitúa en torno a los 100 millones de euros al año. Durante años, la familia regentó también la discoteca Set59, un referente en el Maresme.

En 1997, Josep Sánchez Llibre vivió un episodio peligroso: unos encapuchados asaltaron su casa y le obligaron a abrir la caja fuerte, llevándose casi 500.000 pesetas (3.000 euros). Durante el suceso, le vendaron los ojos y le amenazaron con pegarle un tiro en la cabeza. Josep, sin embargo, apenas se dedicó a los negocios (aunque hasta su llegada a Fomento era vicepresidente de Conservas Dani), que quedaron en manos de su hermano Daniel.

Él prefirió la política y a ella dedicó su vida al lado de Josep Antoni Duran Lleida. Por ello, pasó por todos los escaños posibles: diputado en el Parlament, diputado en el Congreso y Senador. Durante años, fue el negociador de Unió, el hombre que manejaba los hilos entre bambalinas mientras Duran Lleida era el hombre público, el que daba la cara. En 2006, escribió el libro Les veritats de l’Estatut, un texto legal al que él contribuyó como representante de Unió Democràtica.

Licenciado en Ciencias Empresariales y con un máster en Dirección y Administración de Empresas por ESADE, en la actualidad, milita en Units per Avançar, el partido sucesor de UDC que lidera Ramon Espadaler. Pero en los últimos años, Sánchez Llibre, tras dejar de ser diputado en Madrid, pasó a ser el enlace de la patronal CEOE con el Congreso de los Diputados. Sus contactos y su talante negociador le hacían el hombre idóneo para esa tarea. Ahora, como presidente de Fomento, es también vicepresidente de la CEOE.

UN EQUIPO VARIOPINTO

En la patronal catalana, supo rodearse de un equipo variopinto. Su jefe de gabinete es su otro compañero de partido, exdiputado y exsenador Jordi Casas. Y como secretario general, nombró a David Tornos, que sustituyó al veteranísimo Joan Pujol. Tornos era ya director del departamento Internacional de Fomento, además de ocupar otros argos como miembro del comité consultivo del Cidob, de la comisión de la UE de CEOE y ser miembro del Foro para el Desarrollo de las Empresas de las Regiones Europeas (Fodere).

Sánchez estableció 14 vicepresidencias, de las que cinco están ocupadas por mujeres, algo insólito en la gran patronal catalana. En la junta directiva hay nombres como Marta Angerri, Xavier Cima (marido de Inés Arrimadas), Jordi García Tabernero, Francina Valls, todos ellos de la Confederación Empresarial de Barcelona; Antoni Brunet, de Cellnex Telecom; Isabel Buesa, de Endesa; Gerard Esteva, de la Unió de Federacions Esportives de Catalunya (UFEC); Joan Gaspart, enlace de Turismo con la CEOE; Josep Gassiot, del Gremi de Constructors d’Obres de Barcelona; Isaac Lahuerta, de Cirsa; Sergi Loughney, de Abertis; Ignacio Marull, de PriceWaterouseCoopers; Manuel Milián Mestre, de Marco Dachs; Bernat Morales, de Mercadona; Mariano Puig, de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética; o Enric Reyna, de la Asociación de Promotores y Constructores de Edificios de Cataluña.

Tras su llegada, también creó un consejo asesor de Fomento en el que dio cabida a políticos como el exministro socialista de Trabajo Valeriano Gómez; el exdiputado de Convergència Carles Campuzano, defenestrado por Carles Puigdemont por moderado; el exdiputado democristiano Manuel Silva y el exdiputado del PP Vicente Martínez-Pujalte. Todo un elenco de transversalidad política de la que le gusta hacer gala al otrora mano derecha de Duran Lleida. Su nombre sonará todavía mucho en el futuro.

Sánchez Llibre no sólo no ha perdido peso tras su abandono de la política, sino que ha cogido más peso específico con su nombramiento como presidente de Fomento. Sus dotes para la negociación y su habilidad para tender puentes le servirán no sólo para mantener a la patronal catalana como un poderoso lobby, sino también para anotarse puntos en su cuenta personal como uno de los pesos pesados de la sociedad civil catalana. El independentismo tiene un hueso duro de roer con este espadachín de la política reconvertido en el mandamás de los empresarios catalanes.