La artista barcelonesa de renombre internacional, Montserrat Caballé, ha recibido un doble homenaje este viernes en su ciudad natal. La Medalla de Oro expedida por el Ayuntamiento, que ha llegado a título póstumo, y un concierto tributo organizado en el Gran Teatre del Liceu, han revivido la figura de la mejor soprano que ha tenido la capital catalana. En la memoria colectiva, además, siempre quedará su emotiva canción a Barcelona, con Freddie Mercury como compañero.

DE GRÀCIA AL MUNDO

Montserrat Caballé, nacida en el barrio de Gràcia en 1933, hizo su debut oficial como vocalista con 23 años representando 'La flauta mágica' de Mozart. Unos años más tarde, en 1964, interpretó Madame Butterfly en un directo ofrecido en La Coruña, lugar donde conoció al que sería su futuro marido, Bernabé Martí.

Pese a estas destacadas actuaciones, la internacionalización de 'La Caballé' llegó en 1965, cuando la artista tuvo que sustituir a Marilyn Horne en el Carnegie Hall de Nueva York, una actuación que recibió una crítica muy positiva. A partir de este momento, su aparición en grandes recintos operísticos como La Scala de Milán, el Convent Garden de Londres, las óperas de París y Viena o la Metropolitan Ópera de la Gran Manzana, consolidaron el nombre de Montserrat Caballé a nivel mundial.

EL LICEU

La fama global adquirida por Caballé no hizo que olvidara su ciudad natal. La artista estuvo ligada a Barcelona, tanto en su vida personal como profesional, habiendo establecido una relación especial con el Gran Teatre del Liceu.

Tras el incendio que sufrió el recinto en el año 1994, la soprano cantó ante las ruinas de la instalación y donó una gran cantidad económica en favor de su reconstrucción.

Su estrecha vinculación con el Liceu, hizo que en 2002 fuera nombrada como la primera mujer socia del Círculo del Liceo. 10 años más tarde, el emblemático teatro barcelonés rindió homenaje a la artista en un acto que contó con grandes nombres de la ópera, así como con otros personajes públicos y la presencia de familiares y amigos de la vocalista.

BARCELONA '92

Otro de los grandes hitos que unen a la soprano con Barcelona fueron sus actuaciones en los Juegos Olímpicos. La más recordada, sin ningún tipo de dudas, se produjo antes del inicio de este evento, concretamente el 8 de octubre de 1988 en 'La Nit de Barcelona', cuando la bandera olímpica llegó desde Corea del Sur, tras los Juegos de Seúl que se celebraron ese mismo año.

Montserrat Caballé unió su voz a la de Freddie Mercury para interpretar juntos el tema 'Barcelona', una canción que se convirtió en un éxito sin precedentes gracias a la mezcla de dos de las mejores voces del mundo cuyo éxito no conocía fronteras.

HISTORIA DE LA CIUDAD

La trayectoria musical de Montserrat Caballé, así como su unión con Barcelona, hacen que la soprano posea un legado histórico sin precedentes en la ciudad. Pese a que este pasado viernes, y con un retraso más que evidente, ha sido condecorada de manera póstuma con la Medalla de Oro de la capital catalana, todo reconocimiento que pueda recibir 'La Caballé' no será suficiente.