La concejala de Sant Andreu, Lucía Martín González, ha puesto otra piedra en el monumento al ridículo y a la ignorancia que elevan Colau y compañía. Con un sueldo de 84.000 euros anuales, más dietas, complementos y privilegios, la gallega que comenzó a medrar en Terrasa no se toma el trabajo de revisar los textos que dependen de sus muchos cargos y departamentos. El resultado de su dejadez e incapacidad es que ha hecho como el general Franco, y se ha permitido traducir al castellano los nombres de la calles de su barrio. Así, la calle del Clot es calle del Hoyo. La del Trinxant, “calle del Trinchado”. Gran de Sant Andreu se ha reconvertido “Grande de Sant Andreu. También Gran de la Sagrera pasa a ser Grande. Y lo grandioso es que Bac de Roda se llame  “Bac de Rueda”.

La causa de semejante atentado contra los toponímicos de la democracia es que, a fin de no trabajar, ha pasado sus textos en catalán al traductor de Google, que se limita a lo literal sin matices lingüísticos ni ideológicos. Como la gandulería pasa factura, la comuna de rictus agrio, resentido y altanero recupera la memoria histórica de su paisano el Caudillo que cambió nombres de municipios catalanes como San Baudilio, San Cucufate, San Fausto de Campcentellas, San Pedro de Ribas, San Justo Delalno, San Quirico de Tarrasa… Porque aunque una déspota se vista de progre, déspota se queda.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.