Societat Civil Catalana (SCC) se ha desmarcado este viernes ante Ada Colau de los grupos de ultraderecha que en ocasiones "aparecen" en sus manifestaciones. La entidad, representada por su presidente, José Rosiñol, se ha reunido con la alcaldesa y con el concejal de Presidencia Eloi Badia. En el encuentro, SCC ha ofrecido su colaboración a la Guàrdia Urbana.  

En la reunión no consta que estuviera presente el regidor Jaume Asens, y uno de los colaboradores más estrechos de Colau, que hace unas semanas pidió un mayor control sobre la manifestaciones de Societat Civil Catalana.

BAJADA DEL CONSUMO

La reunión se ha desarrollado en un clima de cordialidad y en ella, SCC ha hecho llegar su preocupación por el futuro económico, la bajada del consumo en las familias y de las reservas hoteleras: "Nos ponemos a su disposición para colaborar en cualquier momento y circunstancia", ha dicho Rosiñol.

El concejal Badia ha subrayado que la reunión se enmarca dentro de los encuentros con distintas entidades civiles: "Hemos dejado claro que queremos dar estabilidad económica a la ciudad".

En un encuentro con los medios tras la reunión, Rosiñol ha trasladado también a Colau su preocupación por su "equidistancia" respecto a quien incumple la ley y quien la hace cumplir. Según el presidente de SCC, "quien incumple las leyes es en quien recae la culpabilidad de lo que está sucediendo a raíz del proceso soberanista".