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Josep Lluís Bonet, presidente del grupo Freixenet y de la Fira de Barcelona, ha asegurado este miércoles que el procés ha tenido un impacto muy negativo para la economía catalana y se ha posicionado a favor del artículo 155 de la Constitución. Durante un almuerzo-coloquio organizado por la Cambra de Comerç de Barcelona, Bonet ha recalcado, en varias ocasiones, que Catalunya necesita “normalidad, seguridad jurídica y estabilidad” y ha alabado a Mariano Rajoy.

“Rajoy ha jugado limpio”, ha dicho Bonet, muy preocupado por los últimos acontecimientos políticos, pero satisfecho con la respuesta del gobierno español y la justicia. “El procés ha sido muy perjudicial y ha hecho mucho daño, pero todo no se ha hundido. Dependerá del 21 de diciembre y de lo que pase después. El 155 ha sido demonizado y, en realidad, ha sido una herramienta útil para enderezar el país”, ha recalcado el presidente de la Fira.

Bonet, muy rotundo en sus declaraciones, ha añadido: “Hagamos una reflexión y vayamos a construir, no a destruir. La marca Barcelona está en peligro”.

EL CONSEJO A LOS POLÍTICOS

El presidente de la Fira se ha mostrado muy crítico con los políticos catalanes y ha recalcado que “tienen que escuchar a los empresarios y trabajar en la misma dirección”. “No podemos permitir la destrucción de Catalunya”, ha remarcado.

Bonet también ha enfatizado que la ruptura entre Barcelona en Comú y el PSC en el Ayuntamiento es una mala noticia porque “no es el camino que garantiza la estabilidad”, y ha enviado varios mensajes a Colau y al Govern destituido al recordar la importancia del Mobile World Congress y su continuidad en la capital catalana.

“El modelo Barcelona funciona, no lo estropeemos. La Fira es un motor y una plataforma para promoción de las empresas, y favorece a los barceloneses, los catalanes y los españoles”, ha comentado su presidente En 2016, la Fira facturó 167 millones de euros y el impacto de todos sus eventos ha sido de 2.600 millones. El Mobile es la joya de la corona. Nos pone en el mapa”.

Bonet ha sido rotundo en su mensaje. Él, como muchos empresarios, aguardará el desenlace de las elecciones del 21 de diciembre. Y espera un cambio inmediato en las relaciones entre los gobiernos de Catalunya y Madrid. De mantenerse la inestabilidad política de los últimos meses, popondría un cambio de sede social de Freixenet al consejo de administración de la compañía.