A principios de agosto la antigua Escuela Sant Vicenç de Paul se convertía en un centro de acogida de emergencia temporal para menores no acompañados, principalmente migrantes. Un mes después, la Generalitat de Catalunya anuncia su cierre –antes de lo previsto– porque se encuentra “desbordado”. Así lo ha comunicado la directora general de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA), Georgina Oliva: “Actualmente no puede prestar el servicio para el que se había concebido", ha especificado.

Poco después de la apertura del centro, los vecinos denunciaron un aumento de robos, hurtos, acosos a menores, conductas incívicas y otros problemas de inseguridad en el barrio, e incluso filmaron como uno de los menores del centro huía descolgándose desde la terraza.

Como ya informaba Metropoli Abierta, varios Mossos afirmaban que la situación que se vivía dentro del centro de Hostafrancs era alarmante. La semana pasada, tres jóvenes pertenecientes al centro aparecieron inconscientes en la parada de metro de La Barceloneta por una sobredosis de 'pegamento'. 

UN GRUPO DE MENORES DELINCUENTES

"La mayoría de menores no son ni incívicos ni delincuentes, pero hemos de tener claro que hay un grupo que sí lo son", insistía hace unos días el secretario de la Asociación de Vecinos, Jordi Clausell.

La numerosa comunidad gitana que vive en Hostafrancs también expresó sus quejas a la DGAIA, que ahora trabaja con el Ayuntamiento de Barcelona forma coordinada para que el centro quede cerrado en el plazo de una semana.

UN CENTRO DE PROVISIONAL

Cabe destacar que la DGAIA ya anunció que el centro, con capacidad para 30 menores, lo abría con carácter "urgente y provisional" para atender el alud de adolescentes no acompañados que llegan a Catalunya, mientras buscaba alojamientos más adecuados.

Según el Departamento de Asuntos Sociales y Familias, el número provisional de llegadas de menores inmigrantes no acompañados de este mes de agosto es de 450 y el total de 2018 a día de hoy es de 1.944, una cifra que casi triplica las 767 llegadas comprendidas en el mismo período del año pasado.

En total, a fecha de hoy el sistema catalán tiene acogidos 2.203 jóvenes y adolescentes migrados sin referentes familiares. La Generalitat aprobó el pasado mes de julio una medida de urgencia para habilitar plazas de acogida después de que la jueza decana, Mercedes Caso, prohibiera que los menores durmiesen durante varios días en las dependencias de la Ciudad de la Justicia.