El arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, ha nombrado este martes a los nuevos vicarios episcopales, delegados diocesanos y responsables de los servicios de curia para el próximo curso pastoral, cargos que se harán efectivos a partir del 1 de septiembre.

Aunque los más importantes seguirán ocupados por hombres, Omella parece haberse inspirado en la 'sensibilidad' femenina que ha tenido el nuevo presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, a la hora de nombrar a su consejo de ministros, ya que ha decidido incorporar hasta nueve mujeres en su organigrama. Entre ellas destaca con luz propia la presidenta del Instituto Borja de Bioética, Margarida Bofarull, que será la nueva delegada diocesana de Pastoral de Fe y Cultura.

Las otro ocho mujeres elegidas y sus nuevos cargos son: Montserrat Puigdellívol, directora del Secretariado Diocesano de Ecumenismo; Carmen Benito, directora del Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud; Clara Seguí y Assumpta Sendra, codirectoras del Secretariado Diocesano de Pastoral Universitaria; Anna M. Almuni, delegada diocesana para la Formación y Acompañamiento del Laicado; Rafaela Cáceres, directora del Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera; Joana Alarcón, encargada del Archivo Diocesano, y Montserrat Romaguera, encargada de la oficina de asesoría jurídica de la archidiócesis

Bofarull, licenciada en Medicina y Cirugía y también en Teología, es religiosa de la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús, de la que fue Provincial de España Norte desde 2005 a 2011. También es miembro de la Pontificia Academia para la Vida. Especialista en moral y también en medicina tropical, Bofarull está considerada como integrante del sector aperturista de la Iglesia, firme defensora de que ésta camine por el sector social y acepte los avances científicos. En 2014, la monja sufrió los ataques del sector más conservador de la Iglesia al acusarla de defender el aborto y la eutanasia.

RENOVACIÓN ADMINISTRATIVA

El decreto publicado supone una renovación de la estructura administrativa, con una simplificación de las delegaciones diocesanas agrupadas en siete grandes áreas, según ha informado el propio Arzobispado.

El nuevo provicario general será Joan Galtés, mientras que serán vicarios de las cinco zonas pastorales -agrupando en la última las que anteriormente eran la cinco y seis- Enric Termes, Salvador Bacardit, Juan José Rodríguez, Antoni Casas y Andreu Oller.