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El odio y la discriminación en las redes sociales no son un juego. Es por eso que casi 400 alumnos de ESO de Barcelona han decidido combatirlo de una forma original. Han creado el proyecto 'MIST: Missió Internet Sense Trolls', un juego para móviles para luchar contra la islamofobia, el racismo, la xenofobia, el antisemitismo, la LGTBIfobia y el antigitanismo.

El proyecto se enmarca en la iniciativa municipal Barcelona Ciutat de Drets y busca dotar de aperos la juventud para desarrollar un pensamiento crítico en uno de sus entornos habituales de relación, las redes sociales, según han explicado los responsables del mismo.

Estudiantes de Barcelona han llevado a cabo el proyecto MIST / AJUNTAMENT DE BCN
Estudiantes de Barcelona han llevado a cabo el proyecto MIST / AJUNTAMENT DE BARCELONA

YA DISPONIBLE

El juego, que ya está disponible para las principales plataformas de aplicaciones para móvil, empezó a diseñarse en septiembre de 2017, con la fase de conceptualización y creación de las dinámicas que se tenían que llevar a las escuelas e institutos para poder desarrollarlo de forma colectiva, así como los materiales necesarios para hacerlo realidad.

En febrero de 2018 empezaron las sesiones formativas y la elaboración del contenido generado por los alumnos de ESO participantes en el proyecto. En junio ya estaba disponible una versión beta del juego. Gracias a ella, se pudo testear el programa e introducir mejoras tras el feedback recibido. En octubre se presentó finalmente el juego, MIST, coincidiendo con el Día de la Diversidad de Barcelona 2018, ante más de 1.600 alumnos.

El juego MIST ya está disponible para móvil / AJUNTAMENT DE BARCELONA
El juego MIST ya está disponible para móvil / AJUNTAMENT DE BARCELONA

HERRAMIENTAS PARA COMBATIR EL ODIO

La iniciativa ha contado con la participación de exactamente 373 alumnos de entre 13 y 15 años de siete centros de Barcelona repartidos en 15 grupos de trabajo. Se han impartido 120 horas de formación y desarrollo del juego de forma presencial y se han generado más de 400 elementos creativos para elaborar el juego.

El objetivo educativo ha sido, según explican sus impulsores, obtener los recursos necesarios (tanto profesores como alumnos) para luchar contra la generación de mensajes y discursos de odio, así como adquirir herramientas para identificarlos y contrarrestarlos.